El presidente de la Canadevi Jalisco, Javier Pelayo Aguilar, afirmó que el tema de la vivienda social debe considerarse como estratégico en la agenda de los próximos gobiernos locales.

Refirió que es un asunto que debe ser tomado en serio, dada la creciente demanda que debe enfrentarse en este renglón y la urgencia real que existe para definir un modelo de desarrollo urbano, apegado a la realidad demográfica, ambiental y productiva de la entidad.

“Es por ello que la Cámara Nacional de la Industria de Desarrollo y Promoción de Vivienda (Canadevi) ha organizado una serie de acercamientos con los aspirantes a los principales cargos de elección popular en Jalisco”, señaló.

En un comunicado, indicó que la intención es exponer todo el análisis que se tiene sobre la industria, respecto a las necesidades de Jalisco, para poder hacer frente al tema de la vivienda.

De acuerdo con los retos y oportunidades en Jalisco, enfatizó que Canadevi considera que se debe atender de manera inmediata el rezago, que tan sólo en los dos últimos años aumentó al menos en 20 mil 330 unidades. Sumadas a las 248 mil 252 registradas al 2016, hacen un rezago total a 2017 de 268 mil 582 viviendas.

“Esto es aún más preocupante cuando este rezago se concentra en la vivienda social, que es la dirigida a las familias de menores ingresos, la cual ha disminuido su producción de 52 mil 110 viviendas en 2014 a 38 mil 639 en 2017”, dijo.

La Canadevi consideró que no hay señales claras de que la tendencia pueda revertirse. En el año 2013 se atendía al 84 por ciento de la demanda de vivienda social, mientras que en 2017 sólo se logró atender al 70 por ciento.

Destacó que los diversos factores que influyen en este fenómeno es el giro de la Política Nacional de Vivienda respecto a los subsidios, los cambios a las reglas de operación de los financiamientos de los organismos nacionales de vivienda.

El entrevistado manifestó que las modificaciones a la legislación local que impacta en la superficie edificable de los proyectos, el elevado precio de la tierra, el incremento en el costo de los materiales y acciones municipales para desincentivar la construcción de vivienda social en sus municipios.

Para poder revertir esta tendencia, abatir el rezago y haciendo una estimación conservadora, durante el periodo 2019-2025, Jalisco enfrentará una necesidad de 393 mil 947 viviendas a razón de 56 mil 278 por año. Un tema complejo si consideramos que en 2017 los créditos para vivienda nueva sólo fueron 47 mil 952.

Esta situación se complica cuando el 69 por ciento de la vivienda que se necesita debe ser de tipo social, con precios de hasta 450 mil pesos y considerando que el 90 por ciento de ella debe producirse en la zona metropolitana de Guadalajara.

“Es claro que esta tarea no puede dejarse sólo al comportamiento del mercado. No poner atención en ella puede traer efectos desastrosos para el desarrollo urbano y la calidad de vida de las familias, algunos de los cuales ya se han experimentado antes”, dijo.