La vivienda vertical se ha convertido en la última década en la principal tendencia inmobiliaria y de construcción en las grandes ciudades del país, como la de México, donde el 98 por ciento de las nuevas construcciones para uso residencial particular se inscriben en dicho concepto.

Estadísticas de la Comisión Nacional de Vivienda (Conavi) y del Registro Único de Vivienda (RUV), detallan que en 2017 fueron construidos cuatro mil 083 hogares particulares nuevos en la Ciudad de México, de los cuales, tres mil 996 se ubican en desarrollos verticales (97.6 por ciento del total), y sólo 87 fue de tipo horizontal.

De los alrededor de dos millones 600 mil hogares en la capital, cerca del 80 por ciento se ubican en edificios, multifamiliares, y ahora bajo el concepto de vivienda vertical que comprende edificaciones con un promedio de 12 niveles o más, y nuevos servicios integrados bajo conceptos de sustentabilidad y cuidado del medio ambiente.

Jesika Hernández, directora de la División Comercial de la constructora ID Vertical, señaló que ante la mayor demanda de hogares, por parte sobre todo de los llamados millennials, el concepto vertical cobra mayor importancia.

"Nosotros estamos inaugurando dos unidades, una en Satélite de 140 departamentos en 12 niveles y otros en Bellavista de 90 departamentos y también 12 niveles, pero no vendemos metros cuadrados, sino espacios, como si hay dos o tres recámaras, salón de adultos, jardines, áreas de esparcimiento; nos fijamos en este tipo de amenidades que la gente necesita", expuso.

En los próximos años, varias ciudades del país cambiarán sus estrategias para ofrecer dicho tipo de vivienda, resaltó en entrevista.

Grandes urbes como Guadalajara, Monterrey, León, Toluca y Querétaro, pero también municipios como Naucalpan, están emigrando a dicho esquema, tal como ya sucede en la Ciudad de México donde se ha consolidado en la última década.

“La vivienda vertical es una tendencia que se está dando a nivel mundial, sobre todo en grandes ciudades y sus áreas metropolitanas, impulsado por los cambios de modo de vivir de los jóvenes, entre ellos los millennials, y la necesidad de vivir cerca del trabajo, escuelas y otros servicios, entre otros aspectos”, añadió.

Hernández comentó que los jóvenes buscan un concepto que combine un hogar con servicios como áreas de esparcimiento, jardines, oficinas, comercios e incluso lugares comunes para trabajar.

Indicó que los principales clientes son de nivel socioeconómico medio alto a alto, pues el costo de este tipo de hogares con dichas características ronda entre los tres y los siete millones de pesos o más, precio que se deriva del valor agregado como ubicación y servicios y no necesariamente con el tamaño del inmueble.