El migrante del estado de Guerrero, Manuel Gómez Tiburcio, opinó que los mexicanos también deberían tener la oportunidad de pedir asilo en Estados Unidos, como los centro y sudamericanos.

Entrevistado en calle 26 de esta ciudad, cuando se dirigía a las instalaciones del Grupo Beta, dijo "por las noticias de radio me entero que los que vienen de otros países están yendo a la aduana a pedir asilo".

Comentó que no se puede explicar por qué los ciudadanos mexicanos no tienen derecho a ese beneficio, o cuando menos es lo que piensa, "porque no se oye que los mexicanos vayan a pedir asilo".

Manifestó que hay que averiguar sobre ese asunto, o los abogados de México que quieran ayudar a la gente del país, "deberían investigar ese caso para ver si se puede o no".

Dijo que en su caso sí hay trabajo en su tierra de origen, pero pagan muy poco, hasta en Acapulco donde hay mucho turismo, por lo que considera que la oportunidad de salir adelante económicamente está en Estados Unidos.

Observó que sería bueno estar unos años en el otro lado, trabajar en los campos agrícolas o en la construcción, hacerse de un capital y regresar a su tierra para poner un negocio.

Mientras tanto, en la frontera de Nogales, Sonora, sigue el arribo de centroamericanos con la esperanza de solicitar asilo en Estados Unidos, pues explican que su petición se debe a las condiciones de violencia y bajos sueldos laborales en sus lugares de origen.

Tal es el caso de Mario "N", aspirante que llegó a dicha ciudad fronteriza acompañado de su hija de 16 años e hijo de 14 años de edad, todos originarios de Guatemala.

En entrevista con los medios informativos, mencionó que en su país sólo puede aspirar a ganar unos 50 quetzales diarios, equivalentes a unos 100 pesos, pero con ese dinero no le alcanza para mantener a su familia.

Al momento, la Policía Municipal de Nogales reporta que han llegado más de 100 migrantes de otros países, quienes se encuentran en las inmediaciones de la garita internacional Dennis DeConcini.