La 44 Feria Internacional del Libro de Buenos Aires se consolidó como el encuentro cultural más grande del país ya que durante tres semanas recibió a un millón 180 mil visitantes.

Como cada año, la FIL se colmó de público ávido de aprovechar ofertas, escuchar en vivo a sus autores preferidos, conseguir autógrafos o ver espectáculos.

Los números hablan por sí solos, ya que en esta edición el público pudo visitar 477 stands en los que participaron 12 mil profesionales del libro, además de que dos mil 785 autores firmaron sus obras, hubo mil 14 actos culturales y se acreditaron dos mil 405 periodistas provenientes de 23 países.

Por las tardes, a lo largo de estas tres semanas, la Feria fue invadida por grupos escolares de primaria y secundaria que, al mando de sus maestros, disfrutaban las actividades infantiles y juveniles, desde cuenta cuentos hasta stands de cómics.

Por las noches era evidente que llegaba más público adulto, conformado por aquellos solitarios, parejas o familias con hijos que salían de trabajar y se iban directo a buscar libros o a hacer largas filas para poder escuchar a algún cantante o escritor.

Mención especial se llevó el atractivo stand de Montevideo, que este año fue la ciudad invitada y que ocupó un sector por el que desfilaron algunos de los autores uruguayos contemporáneos más representativos.

Los Premio Nobel de Literatura Mario Vargas Llosa y J. M. Coetzee fueron algunos de los escritores más convocantes de esta edición, al igual que los estadunidenses Paul Auster y Richard Ford.

Desde México, Juan Villoro y Jorge Volpi demostraron de nuevo su poder de convocatoria en Argentina, ya que las salas en las que se presentaron, siempre por separado, fueron insuficientes para albergar al público que quería escucharlos.

A ellos se les sumó la escritora francesa Yasmina Reza, la colombiana Piedad Bonnet, la sueca Camilla Läckberg y la española Elvira Sastre, quienes demostraron que ya tienen seguidores leales en el país sudamericano.

“Diálogo de Escritores Latinoamericanos”, “Diálogo de Escritores Argentinos”, “Encuentro Internacional de Narración Oral”, “Festival Internacional de Poesía”, “Maratón de la Lectura” y “Jornada de Microficción” fueron apenas algunas de las cientos de actividades que ofreció la Feria.