Un contador de historias que evocaba a figuras del rock como Jimi Hendrix y Radiohead, para plasmar su estilo, el violinista de origen libanés Ara Malikian, ofreció un espléndido concierto en una noche un poco calurosa en el Auditorio Nacional.

El llamado rockstar del violín, quien hace dos años se presentó con gran éxito en la Alhóndiga de Granaditas en el marco del Festival Internacional Cervantino, deleitó con su virtuosismo, pero también cumplió como un narrador de historias.

Acompañado de su grupo musical, Ara Malikian, derrochó una energía como si fuera un vocalista de rock, que va y viene de un extremo con su guitarra, pero este era con su violín, saltando una y otra vez, y caminando rápidamente, pero tocando su instrumento.

El narrador de historias, hizo su entrada como todo un rockstar, que con su banda, integrada por músicos con instrumentos de orquesta y de rock, comenzó su aventura con temas de Jimi Hendrix y de Wolfgang Amadeus Mozart, que hizo su aparición.

Vestido de negro, al igual que los músicos, agradeció al público presente y sobre todo estar en un escenario como el coloso de Reforma, al tiempo que empezó a contar algunas historias sobre su violín y cómo tuvo la fortuna de trabajar en lo que le gusta.

El destino de convertirse en músico fue gracias a su abuelo, quien le regaló el violín, instrumento que siempre cuidó y que lo hizo suyo, por lo que le dedicó una pieza, entre música de armenia y libanés.

Al tiempo en que empezó a tocar el violín, acompañado por su grupo, que con su estilo único, cada vez se apropiaba más del espacio del escenario, pero sobre todo de mostrar un espectáculo completo lleno de música y narración.

Uno de los momentos más emotivos fue cuando tocó el tema de “La Campanella”, de Niccoló Paganini, que puso a trabajar a uno de los integrantes como el campanero, para ejecutar dicha pieza.

El rockstar no solamente tocó piezas de compositores clásicos, sino también de figuras de rock, por lo que no podía faltar una obra romántica en que solamente él y una guitarra se hacían presentes, en medio de casi una oscuridad en el escenario para darle ese ambiente necesario.

Ara Malikian con su técnica depurada en el violín y su estilo propio de hacerlo como un músico de rock, agradeció al púbico, en medio de una fuerte ovación que la gente le devolvió a él y a sus músicos.