Existen ejes importantes que tendrían que atenderse en la industria turística mexicana, entre los que destacan la sustentabilidad, estimó el representante de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos​ (OCDE) para México y América Latina, Roberto Martínez Yllescas.

Otros desafíos son el manejo de la tecnología, que no solo transforma los modelos de negocio, sino el uso del big data para identificar patrones de demanda, y la movilidad, que tiene que ver con la planeación de transporte e infraestructura, indicó durante la mesa de diálogo “Políticas turísticas, perspectivas comparadas”.

En el marco del Foro Vidanta, que se realiza en Nuevo Vallarta, destacó "La recomendación es que México aproveche la madurez de las últimas cuatro décadas para encausarla en un modelo que se enfoque en una mayor diversificación, sumar oferta turística y más nichos, desarrollar la inclusión social, sostenibilidad, infraestructura y nuevas políticas de inversión para las Pymes".

A decir de Martínez Yllescas, México ya alcanzó su madurez en el campo, creció exitosamente en complejos turísticos y su misión es avanzar, no solo en atraer más turistas, sino que estos dejen una mayor derrama, además de implementar más acciones amigables con el medio ambiente.

Y es que, afirmó, el perfil del turista evoluciona y deben cubrirse sus nuevas demandas.

“Los grupos demográficos cambian, una parte de la población empieza a madurar, a cambiar sus expectativas y patrones de consumo, mientras que otra, los Millennial, son un sector crucial para los próximos 20 años, de manera que es necesario ubicar nichos de demanda para desarrollar los servicios turísticos que se requieren”, abundó.

Por su parte, Eduardo Fayos-Solá, presidente de la Fundación Ulysses, compartió que la innovación es otra área de oportunidad en México, pues una vez que el sector madura tiene dos opciones: envejece o rejuvenece.

“No todos aceptan la innovación, queremos vivir mejor, pero no tanto salir del confort, además es común asociar el término solo con ‘innovación científica y tecnológica’, por desconocimiento”, planteó.

Coincidió en que existen retos importantes respecto al medio ambiente, ante el cambio climático y energético, así como en seguridad y justicia internacional.

“Innovar contra atentados hacia la naturaleza, integrar políticas turísticas a las políticas públicas, y sobre todo apostar por el futuro y no por quienes se arrastran por el pasado”, añadió.

La certificación, indicó, es un elemento más a considerar para crear competencia y más habilidad en el capital humano involucrado en la industria turística.

A su vez, el director de la facultad de Turismo y Gastronomía de la Universidad Anáhuac México Norte, Francisco Madrid Flores, señaló que el mayor reto es que los turistas gasten más cuando visitan los destinos del país. “Preocuparnos por contar más billeteras que cabezas”.

“Hemos entendido que el turismo juega del lado de la solución de grandes problemas de México, por eso debemos poner al sector en el mira para combatir la pobreza y reducir la marginación. Crear una política pública integral”, dijo.

De igual forma, expuso que será necesario fortalecer el turismo regional y ser conscientes de la cadena de valor que hay detrás de la industria y esto se logrará en el momento en que el sector sea parte de la agenda central y se fortalezca a través de la gobernanza local.