Agricultores del noroeste de Sonora informaron que quemarán los residuos de cosecha o paja en siete mil hectáreas de cultivos de trigo, pero vigilarán los vientos para evitar que el humo invada zonas urbanas.

El presidente del Sistema Producto Trigo en la región, Ricardo Martínez Parra, mencionó que la alternativa ecológica de realizar un paso de maquinaria para incorporar los restos vegetales al suelo, cuesta más de mil 250 pesos por hectárea.

Mencionó que el precio al que les compraron su cosecha de grano de trigo hace imposible poder tomar la opción ambiental, debido a su costo elevado, por lo que optarán por la quema de la gavilla.

El bajo precio internacional del trigo orilla a productores a utilizar el mecanismo más sencillo y no es exclusivo de los agricultores mexicanos, en Estados Unidos también se utiliza la técnica del cerillo, argumentó.

Afirmó que los procedimientos de quema de residuos de cosecha se realizan de manera escalonada y son supervisados por la Junta de Sanidad Vegetal y la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación (Sagarpa).

De acuerdo con información de Sagarpa en redes sociales, el estado de Sonora genera la mayor aportación a la producción de trigo en el país, con más de dos millones de toneladas anuales.