La obra introspectiva “Niño perdido”, con la que el público se identifica y hace catarsis, protagonizada por Lupita Sandoval y  Quecho Muñoz, regresa al Teatro Xola Julio Prieto a partir del 21 de mayo.

Parte del elenco habló con Notimex sobre su participación en el montaje y cómo se identifican con la premisa en cada una de las funciones y su vida diaria.

Quecho Muñoz detalló que originalmente quería escribir una comedia pero se empezó a clavar mucho en la idea del niño interior que tenemos perdido.

De pronto vio a su alrededor y se dio cuenta que las personas se habían olvidado de ese niño, de todo lo que las hacía felices y de la idea de jugar y disfrutar el día a día.

“Al escribir me di cuenta que esto daba para muchísimo más que una simple ‘sitcom’. Todos los monólogos de introspección sobre nuestra búsqueda de nuestros sueños y de lo que queremos ser en la vida lo fui encontrando en el camino de esta necesidad de contar al México actual esta historia”.

El actor y autor de "Niño perdido" hizo énfasis en el éxito de la primera temporada y aunque tuvieron que suspenderla por vacaciones y compromisos laborales, el anuncio del regreso fue muy bien recibido en las redes sociales y por quienes asisten de manera regular al recinto teatral.

“Algunas personas la ven y lo toman como una terapia, me han venido a buscar ‘coaches’ porque la consideran perfecta para los temas que trabajan".

Sin embargo, reconoció, otras no se enganchan con eso y cuando ven esa comedia hilarante mueren de risa.

"Esta obra brinda una parte densa e introspectiva muy linda que hace llorar por lo adorable y entrañable que sucede en el escenario”, mencionó Quecho Muñoz.

En la puesta en escena la trama se desarrolla cuando el personaje principal Manuel Andrés (Muñoz), un empleado “godínez”, pasa el peor día de su vida, pero es salvado por una pordiosera que dice ser un hada madrina (Sandoval) cuando se quiere suicidar en el metro y la mujer lo convence de no hacerlo.

Su nueva protectora le recuerda que todo lo que ha hecho mal es a causa de no escuchar a su niño interior, por lo que le promete regalarle un don que le ayudará a resolver sus problemas.

Su personaje es hilarante, con una licencia para romper la cuarta pared y guía a los demás como haría una verdadera hada madrina. “El público la ama porque es alburera, grosera, dicharachera y muy alegre".

La actriz Crisanta Gómez interpreta a Daniela, una oficinista educada para vivir con el hombre más guapo y adinerado sin importar su felicidad.

“A ella le cuesta trabajo romper con los paradigmas que le han impuesto desde que tiene uso de razón y aunque está enamorado de Manuel Andrés no puede romper las reglas que recibió de niña”, explicó.

Para la actriz, con esa obra no se pretende descubrir el hilo negro, sino que es muy sencilla porque sirve como un reflejo de la vida y llama a pensar en nosotros mismos.

“Esta es una comedia entrañable, es algo hermoso de ver y escuchar, sales movido porque aparte toca diferentes puntos como la parte laboral, social y sentimental; es un pulpo porque te llega por cualquier lugar y en algún momento te vas a identificar con situaciones que te ocurren a diario”, expresó Gómez.

El anuncio de una nueva temporada teatral fue la mejor noticia que ha recibido este año el actor Gerardo González, quien interpreta el personaje del padre de Quecho Muñoz en la obra.

“(Niño Perdido) es un texto que me fascina, me transforma y me hace pensar muchas cosas, como la relación con mi padre. Siempre estoy feliz de poder volver con esta obra porque la primera vez íbamos a hacer 12 funciones y terminamos haciendo año y medio de temporada.

"Me hace muy feliz lo que provocas en el público porque pocas veces en los años que llevo haciendo teatro la gente me manda mensajes o me dice lo que la obra le provoca”, expresó González.