– Un médico hispano del sur de Texas fue acusado de estar involucrado en un fraude por 240 millones de dólares y una estafa internacional de lavado de dinero, que le habría dejado recursos para comprar un jet privado, autos de lujo y propiedades en Estados Unidos y México.

Jorge Zamora Quezada, de 61 años y oriundo de la ciudad de Mission, compareció ante una Corte Federal en San Antonio, donde se declaró inocente de un cargo de conspiración para cometer fraude a la atención médica, cinco de fraude a la atención médica y uno de conspiración para lavado de dinero.

Zamora Quezada está acusado de diagnosticar erróneamente a los pacientes y poner sus vidas en peligro, para poder cobrar al gobierno por costosos tratamientos innecesarios y mantener un lujoso nivel de vida.

"Las afirmaciones de que Zamora Quezada violó su juramento de no hacer daño, administrando quimioterapia innecesaria y otros medicamentos tóxicos a pacientes con enfermedades graves, son casi incomprensibles", dijo John P. Cronan, secretario interino de Justicia Auxiliar de la División Criminal del Departamento de Justicia.

Zamora Quezada poseía varias clínicas como el Centro para la Artritis y la Osteoporosis, ubicadas en el Valle del Río Grande, y dirigió la Clínica de Multi-Especialidades Ángeles en el Centro Médico de San Antonio.

La acusación formal precisa que desde 2000 hasta la semana pasada, Zamora Quezada y otros médicos diagnosticaron falsamente a pacientes vulnerables, incluidos jóvenes, ancianos y discapacitados de San Antonio, el Valle del Río Grande y otros lugares.

El médico y sus cómplices administraron después quimioterapia y otros medicamentos considerados tóxicos a los pacientes sobre la base de esos falsos diagnósticos a fin de aumentar sus ingresos y pagar el "estilo de vida lujoso y opulento" del reumatólogo.

La oficina en San Antonio de la Oficina Federal de Investigaciones (FBI) utilizó la red social Twitter el lunes por la noche para tratar de encontrar a más pacientes de Zamora Quezada.

La agente especial Michelle Lee, vocera de la oficina del FBI en San Antonio, reiteró que la agencia está buscando pacientes que puedan necesitar ayuda.

El FBI está "preocupado de que haya víctimas potenciales a las que se haya diagnosticado erróneamente y que continúen el tratamiento" que les habían recomendado, dijo Lee.

La acusación formal sostiene que Zamora Quezada y sus compañeros de conspiración obstruyeron las investigaciones al provocar la creación de registros falsos de pacientes, además de que ocultaron miles de registros médicos de Medicare en un establo en ruinas, ubicado en el Valle del Río Grande.

Según la acusación, este esquema de fraude permitió a Zamora Quezada comprar un jet privado de un millón de dólares, un auto Maserati, así como ropa de diseñadores exclusivos, incluido Louis Vuitton.

Además, el médico y sus cómplices están acusados de comprar varios inmuebles, incluidos dos departamentos de lujo en Puerto Vallarta, México; un condominio en Aspen, Colorado; un condominio en Punta Mita, en el Pacífico mexicano; y múltiples casas y propiedades comerciales ubicadas en todo Texas.

Luego Zamora Quezada creó la falsa apariencia de riqueza e ingresos legítimos al alquilar sus diversas propiedades comerciales y residenciales a individuos y entidades.

El médico y sus cómplices habrían blanqueado sus ingresos a través de varias casas de cambio, por medio de cuentas en instituciones financieras en México.

La acusación busca el decomiso de su avión, el Maserati y múltiples propiedades residenciales y comerciales en Estados Unidos y México.