La obra escénica “Salimos del mar y soñamos el mundo” es un respiro para los padres que no saben cómo abordar ciertos temas con sus hijos, por falta de respuestas, cultura general y conocimiento de la vida misma.

Al hablar sobre su participación en ese montaje, la primera actriz Asur Zágada dijo que los padres no deben sentirse preocupados por no saberlo todo, especialmente al ver esa pieza teatral que bajo la dirección de Nora Mannek se presentará en el Foro de las Artes del Centro Nacional de las Artes (Cenart) del 19 de mayo al 17 de junio.

Tras informar que las funciones serán los sábados y domingos a las 13:30 horas, Zágada refirió que esa obra está interesada, como la mayoría de los padres y madres en México, en dar a los niños herramientas y bases para que tengan una infancia llena de esperanza, y hacerles ver que tienen en sus manos el potencial para lograr todo lo que se propongan.

“Los padres no están solos, y como sociedad, podemos construir juntos una mejor forma de convivencia, a partir del arte y del rescate de las culturas originales de México, de tal forma que al estar en un hecho vivo, no en televisión o videojuego, se crea otro tipo de relación y otro tipo de experiencia que se queda grabada en la memoria”, anotó Zágada.

Durante una entrevista con Notimex, la actriz expuso que la preparación de esa puesta en escena demandó más de un año de investigación, trabajo de campo y sobre el escenario. “La idea es transmitir a niños y adultos de la ciudad, el pensamiento mágico, la sabiduría ancestral y la cosmogonía de los huicholes, tan rica y vigente”, abundó.

Cuentan los huicholes que en el principio no había nada más que agua. Y que en medio de ese mar infinito y oscuro vivían tres dioses, que no hacían más que nadar y flotar... hasta que se aburrieron. Entonces cerraron los ojos y comenzaron a imaginar. Y así fue como se creó el mundo. Eso es revalorado en “Salimos del mar y soñamos el mundo”.

Se trata, dijo la entrevistada, de un espectáculo que a través del video y la multimedia intenta generar en el espectador la sensación de inmersión en el entorno de los dioses creadores. Se trata de una obra basada en el pueblo huichol, uno de los de mayor riqueza cultural del país, con importante presencia en Nayarit, Jalisco, Durango y Zacatecas.

A ellos se les ha situado como un grupo que suscita particular interés entre las diversas comunidades de estudio sociológico cultural, debido a sus abundantes tradiciones y leyendas, como es el caso de la narración oral del mito de la creación del mundo, uno de los relatos más sublimes que atesoran y que ahora es el tema central de esta obra infantil.

Con dramaturgia de Felipe Rodríguez, la historia cuenta cómo, de acuerdo con esas ideas, se creó el mundo, lleno de colores, sonidos, animales y personas que, con su generosidad, poblaron la tierra convirtiéndolo en un lugar mágico, donde la poesía era perceptible en el aire que se respiraba; la obra busca que el público se adentre en esa cultura maravillosa.

La capacidad interpretativa de los actores, apoyados en el diseño de vestuario de Yolotzin García, el cual combina elementos de la estética huichol con mecanismos electrónicos y bordados con hilos de LED, así como la proyección de animaciones en tres pantallas y piso con el propósito de crear unión entre la tecnología y el teatro, hacen un espectáculo único.

Los actores que dan vida a este proyecto son Asur Zágada, María José Vargas, Erick Israel Consuelo, Juan Acosta, Bruno Benítez, Bernardo Benítez, Adrián Alarcón, Carlos Zoyoza y Uriel Ledesma. Cuenta con música diseñada para la obra, inspirada en ritmos wixáricos mezclados con música electrónica. Yannick Menchaca, Abraham Urquiza y Atza Urieta, son los intérpretes en vivo.