El arte de la alfarería en Oaxaca se presentará en el Museo Franz Mayer, a través de una exposición conformada por 150 piezas elaboradas por unas 75 familias provenientes de más de 35 pueblos.

Se denomina “Barro y fuego. El arte de la alfarería en Oaxaca”, y tiene como objetivo ampliar la visión de la artesanía en barro, aportando elementos para valorar la alfarería desde su papel social, ecológico y funcional.

“Durante mucho tiempo ha sido percibido el oficio alfarero como algo menor incluso de poca importancia, pero no es así. El barro no sólo es una cosa muy hermosa, es de crucial importancia, es algo que está en el ADN de los mexicanos, en el fondo de la historia de este país”, comentó Diego Mier y Terán, fundador y director ejecutivo.

La muestra, precisó, es el resultado de un trabajo de muchos años que primero desembocó en el libro “Barro y fuego” (2011), escrito por el estadunidense Eric Mindling, quien durante mucho tiempo vivió en Oaxaca relacionándose con las comunidades alfareras del estado.

“Nos interesa que los mexicanos conozcan estas obras de arte y aprendan de nuestra tradición, la cual, consideramos, es de sabiduría. Además de la belleza de las piezas, se destaca la importancia que tienen como herramientas para la vida”.

Bruñido, esmaltado, engobes y rayados, son algunas de las técnicas que se utilizan en cada obra que al ser una realidad, participa en el equilibrio ambiental no sólo en su elaboración, también en el uso y desecho.

“Muchas veces se habla de Oaxaca como un lugar pobre y conflictivo, pero si movemos un poco la mirada hacia otros lados, nos daremos cuenta que es un lugar de enormes tipos de riquezas”, resaltó.

En el barro, dijo, existe una gran sabiduría e inteligencia, por lo que es un oficio absolutamente sustentable.

“No se sabe que en los 4 mil años de existencia del barro en México o los 20 mil años del barro y cerámica en el mundo, la vida en la Tierra haya estado en peligro. En cambio, llevamos entre 50 u 80 años de tradición del plástico y estamos metidos en un lío. Por ello es que el oficio alfarero está sincronizado y en equilibrio con el medio ambiente”, añadió Diego Mier y Terán.

La exposición se organiza en colaboración con la asociación civil “Innovando la tradición”. Fue curada por Eric Mindling y está dividida en tres secciones: Cocina, Pueblo y Planeta.

Cocina está integrada por utensilios que muestran la unión de materiales, función y forma en la que sobresale el conocimiento por el diseño de comales, cazuelas, jarras, cántaros, mezcaleros y otros objetos.

“Es una invitación a celebrar lo que somos, a entendernos de una manera diferente y ampliar la discusión acerca de lo que tenemos que aprender de los pueblos originarios, de aquellos pueblos que le dan vida a la tierra”, puntualizó.

Demetria Cruz Peralta, quien es artesana de Río Blanco Tonaltepec, dijo que del barro se ha logrado sostener a maestros, licenciados, ingenieros y muchos que ahora tienen una carrera, y que antes hacían barro.

“La alfarería es mi vida, mi mundo y mi razón de ser. Se lo debo a mi madre, a mi familia, a mi papá que desde muy pequeño me enseñaron a clasificar el barro, a procesarlo, hacerlo y tenerle ese amor y pasión que nos da la vida”, añadió el artesano Juan Ruiz Zárate de Santa María Atzolpa.

El trabajo que se exhibe no sólo corresponde a pueblos de Oaxaca, también participan algunas zonas de Guerrero y Puebla.

Antes de llegar a México, “Barro y fuego. El arte de la alfarería en Oaxaca” se presentó con éxito en Bélgica, Finlandia y Berlín. En el Museo Franz Mayer permanecerá hasta el 17 de junio.