Entre los aspectos negativos para la calificación soberana de México se encuentran un deterioro de los vínculos comerciales y financieros con Estados Unidos, así como un debilitamiento del marco macroeconómico o socavar las reformas estructurales aprobadas en esta administración, pues presionarían a la baja la nota, advirtió  Fitch Ratings.

La directora senior y jefa del grupo de soberanos de América Latina de Fitch, Shelly Shetty, señaló que entre los aspectos positivos para la calificación soberana que llevarían a una mejora está el hecho de que hubiera un mayor prospecto de crecimiento económico y de inversión, pues llevaría a una convergencia del ingreso per cápita con otros países con una nota similar.

También sería favorable que los ingresos dependieran menos del petróleo y una mayor consolidación fiscal al lograr una reducción en proporción de la deuda respecto al PIB, subrayó en conferencia de prensa.

Durante el Foro de Fitch Ratings “TLCAN y elecciones: visión en tiempos de incertidumbre”, Shetty expuso que sin importar quién gane la elección presidencial en México, el principal reto para lograr una mejora en la calificación soberana del país, actualmente en BBB+ con perspectiva estable, es el crecimiento económico, el cual ha sido en promedio de 2.0 por ciento.

Destacó que la economía mexicana ha sido resiliente a este entorno adverso, porque ha logrado atraer Inversión Extranjera Directa (IED) y el pronóstico es que continuará diversificándose.

A pesar de los vientos adversos de los últimos años, como la baja en los precios del petróleo, la incertidumbre por el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) y el ciclo electoral en curso, México sigue con crecimiento de alrededor de 2.0 por ciento.

En torno a las elecciones en el país, estimó que en caso de que el candidato de la coalición Juntos Haremos Historia, Andrés Manuel López Obrador, gane la Presidencia de México, Fitch hará un monitoreo sobre si hay señales de pragmatismo en su desempeño.

La directora senior y jefa del grupo de soberanos de América Latina de Fitch apuntó que entre los aspectos a monitorear está la conformación del Congreso y del gabinete económico en cuanto a la formulación de políticas.

También analizará el desarrollo del sector energético, a quién se designará como director general de Petróleos Mexicanos (Pemex), así como si la nueva administración decide o no detener la implementación de la reforma energética y del resto de reformas estructurales.

Comentó que en la alternancia política entre el PRI y el PAN en las recientes administraciones se han mantenido las políticas económicas en México, lo cual hace tener confianza en el marco de políticas.

Sin embargo, como aún no se ha visto a López Obrador en la Presidencia, “por eso es que hay mayor incertidumbre en lo que serán sus políticas, eso se ve exacerbado por sus declaraciones, que no se ven como favorables para el mercado”.