La Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) condenó hoy “la agresión” contra periodistas y diputados nacionales, a quienes les impidieron ingresar a la Asamblea Nacional (congreso) de Venezuela, como parte de una escalada del clima de violencia de cara a las elecciones del 20 de mayo.

La SIP denunció que agentes de la Guardia Nacional Bolivariana agredieron, retuvieron e impidieron el acceso al congreso a varios periodistas y legisladores, entre ellos al camarógrafo de Venevisión, José Rivas, y a los diputados Jony Rahal y Winston Flores.

El camarógrafo indicó que fue pateado por los militares, quienes destruyeron su cámara, mientras que los diputados también sufrieron golpes y empujones.

El presidente de la SIP, Gustavo Mohme, atribuyó los actos a “una política de Estado para debilitar aún más a los periodistas venezolanos que ejercen su trabajo en condiciones de riesgo extremo".

La organización gremial, que citó a medios locales, indicó que militares que custodian la sede de la Asamblea Nacional han impedido el acceso de periodistas al menos en seis ocasiones este mes.

Roberto Rock, presidente de la Comisión de Libertad de Prensa e Información de la SIP, sostuvo que es evidente “la intención oficial para acabar con los periodistas y medios independientes”.

Mohme y Rock reiteraron la petición, planteada por la organización en la pasada Cumbre de las Américas, para "impulsar medidas más drásticas" a fin de impedir que el régimen de Nicolás Maduro "intente perpetuarse en el poder de espaldas a sus ciudadanos".

Estos incidentes se producen a unos días de los comicios presidenciales en Venezuela, los cuales han sido cuestionados por gobiernos y organismos de varios países de Latinoamérica, Europa y Estados Unidos que cuestionan la falta de transparencia del proceso y han anticipado que no reconocerán los resultados.