Ante la necesidad de generar una mayor consciencia sobre la importancia de la biodiversidad, la fotografía es hoy una de las mejores herramientas que permiten acercar al público a los protagonistas que conforman la riqueza de la naturaleza y que de otra forma no podríamos conocer.

Así lo aseguró Miguel Ángel Sicilia, fotógrafo creador del concepto de Mosaico Natura México y colaborador en la creación del Concurso Nacional de Fotografía de Naturaleza.

Tras dar a conocer las 73 fotografías finalistas del concurso que a partir de hoy se exhiben en las rejas de Chapultepec, confesó que para ser fotógrafo de naturaleza se necesita mente, corazón y entrega.

Y es que para poder captar las imágenes que ayudarán al mundo a conocer la biodiversidad que le rodea, a veces es necesario pasar muchas horas expuestos a la intemperie, “sin importar los piquetes de mosquitos, la lluvia o el frío”.

Es una labor donde la paciencia es la herramienta principal, ya que hay que pasar a veces horas e incluso días en espera de la toma del ejemplar que fugazmente aparece para luego volver a desaparecer entre el follaje de los árboles o debajo del agua.

“Ser fotógrafo de naturaleza es una gran pasión para la que se necesita amar la naturaleza”, de otra forma sería difícil mantener la paciencia y la temple necesarios para capturar una imagen que muchas veces no se volverá a repetir.

Ser fotógrafo de la naturaleza es mucho más que contar con una buena cámara, es hacerse a veces uno con la naturaleza y aprender de ella, por ello “me atrevo a decir que cerca del 90 por ciento de los fotógrafos de naturaleza o son biólogos o especialistas relacionados con la biodiverisdad.

Finalmente, debe destacar sobre todo la capacidad de admiración, ya que sin ella es imposible para un fotógrafo capturar una imagen que de otra forma no podría sorprender a nadie pues se trataría de una imagen más.

Al respecto, el director general de comunicación de la Ciencia de la Comisión Nacional para el Conocimiento y uso de la Biodiversidad (Conabio), Carlos Galindo Leal, destacó que la mejor manera de acercar a los mexicanos a la naturaleza es la exposición de estas fotografías.

Lo anterior cobra importancia toda vez que nos encontramos en la Década Internacional de la Biodiversidad que se inició en 2011 y que se promulgó con el fin de difundir la consciencia y el conocimiento de la biodiversidad.

Lo anterior derivo del triste hecho de que para 2010 no se habían alcanzado las metas del Convenio sobre Diversidad Biológica y las acciones que deberían estar haciendo los países para la conservación de la biodiversidad.

Como resultado, se establecieron las nuevas metas de Aichi, Japón, y de las que la primera es la de crear consciencia pública, para lo cual es indispensable acercar a la población el conocimiento de la naturaleza.

Es ahí donde la fotografía juega un papel vital, ya que de otra forma sería difícil que la gente bajara al fondo del marco o acudiera a una selva para saber qué especies conviven con nosotros en nuestro mundo y qué importancia tienen para garantizar la supervivencia del planeta en el futuro, concluyó.