Luego de que esta mañana sonó la alerta sísmica, las actividades dentro del Bosque de Chapultepec se reactivaron si novedad, por lo que quienes acuden al lugar continúan con sus labores de manera cotidiana.

Durante un recorrido por el tramo de Paseo de la reforma entre el Metro Auditorio y el Museo Nacional de Antropología se apreció como al momento de sonar la alerta sísmica se detuvieron todos los automóviles y encendieron sus luces intermitentes.

Sin embargo, al no percibirse un movimiento fuerte, la circulación se activó casi de inmediato en cuanto la alerta dejó de sonar.

En sitios como el Museo Nacional de Antropología, trabajadores del lugar salieron de forma ordenada y se reunieron en los puntos de seguridad, donde permanecieron hasta que se les dio la indicación de volver a ingresar al recinto.

Lo mismo ocurrió con los camiones escolares que llegaron al corredor Acuario, frente al Museo Nacional de Antropología, los cuales sólo permanecieron unos minutos por protocolo en espera de que les dieran luz verde para ingresar y permitir el descenso de los niños que acudieron para visitar el Zoológico de Chapultepec.

"Por fortuna no se sintió", comentó Alejandra, madre de familia que acudió con su hija en la visita escolar que realizan al Zoológico, en lo que esperaba su turno para ingresar al baño antes de iniciar el recorrido.

"Normalmente se asusta uno más con la alerta sísmica, pero prefiero que así sea a que nos agarre el temblor de imprevisto", agrega su amiga Gloria, también mamá de otro menor que entusiasmado espera formado para iniciar el recorrido.

Locales que venden botanas para los visitantes abrieron de manera normal, aunque con sus radios a todo volumen para escuchar los reportes del temblor.

Los trabajadores de jardinería  en el camellón de Paseo de la Reforma detuvieron sus actividades al momento de sonar la alerta sísmica, pero luego reiniciaron sus tareas al observarr que no fue un movimiento de mayores consecuencias.