La Bolsa de Valores de Milán registraba el mediodía de este miércoles una caída del 1.8 por ciento ante el empantanamiento en las negociaciones para la formación del gobierno italiano entre el Movimiento 5 Estrellas (M5S, por sus siglas en italiano) y la Liga del Norte.

En particular, dijeron los analistas, pesaban los temores de los inversionistas luego que la víspera se conoció un “borrador” del “contrato” de gobierno que preparan el M5S y la Liga, en el que se contemplaba la posibilidad de que Italia abandonara el euro.

El mismo borrador establecía la posibilidad de cambiar y revisar los tratados con la Unión Europea (UE) y señalaba que el enfoque de la gobernanza económica europea, basado en el predominio del mercado, “es insostenible” y “debe ser modificado radicalmente”.

“Es necesario introducir procedimientos técnicos específicos de naturaleza jurídica y económica que permitan a los países miembros volver atrás en la Unión monetaria y recuperar la propia soberanía monetaria”, dijo el borrador.

El texto también indicaba la necesidad de eliminar las sanciones de la UE contra Rusia (por su anexión de la península de Crimea), pedir al Banco Central Europeo la cancelación de 250 mil millones de euros de la deuda italiana, repatriar a los inmigrantes e impedir nuevos desembarcos.

Sin embargo, ante el terremoto político causado luego que se conoció el borrador, el M5S y la Liga difundieron un comunicado conjunto en el que aseguraron que su programa de gobierno no prevé el abandono del euro y que ese texto “ha quedado superado”.

Los líderes de la Liga, Matteo Salvini, y del M5S, Luigi Di Maio, pidieron el lunes al presidente Sergio Mattarella otro plazo de varios días para presentar su acuerdo de gobierno.

Aparentemente las tratativas se han complicado por las diferencias de fondo entre ambos partidos, los más beneficiados en las elecciones del pasado 4 de marzo, pero que no conquistaron la mayoría parlamentaria necesaria para gobernar autónomamente y, por lo tanto, obligados a negociar.

Según los medios, uno de los puntos de divergencia es el nombre del primer ministro, pues ambos líderes pretenden una figura “ejecutiva” que no se salga del guión que ellos le marcarían.

La incertidumbre política golpeó este miércoles a la Bolsa de Valores de Milán, que en pocas horas llegó a caer casi 2.0 por ciento, mientras el euro se depreciaba 0.6 frente al dólar y el diferencial entre los bonos de Estado italianos y los alemanes usados como referencia aumentaba a 140 puntos, frente a los 132 de la víspera.