Líderes de la Unión Europea buscan hoy una respuesta común para calmar la tensión internacional generada por Estados Unidos con sus recientes decisiones de desvincularse del acuerdo nuclear con Irán y de imponer aranceles al acero y al aluminio, así como de trasladar a Jerusalén su embajada en Israel.

Los tres temas centrarán el primer día de una cumbre en Sofía, Bulgaria, que debería estar dedicada a la futura ampliación europea a los países de los Bálcanes.

Ante la urgencia de la situación, los 28 Estados miembros de la Unión Europea (UE) buscarán una fórmula para salvar el acuerdo de 2015 por el que Irán se compromete con restringir su programa nuclear con fines civiles.

La jefa de la diplomacia europea, Federica Mogherini, trasladará a los jefes de Estado y de gobierno las conclusiones de la reunión que mantuvo este martes, en Bruselas, con el canciller iraní, Mohammad Javad Zarif, en la que la UE reiteró su determinación en seguir aplicando el acuerdo nuclear mientras Teherán haga lo mismo.

Por su parte, el presidente de la Comisión Europea (CE), Jean-Claude Juncker, propondrá diferentes opciones para proteger a las empresas europeas activas en Irán que podrían verse afectadas por represalias estadunidenses.

Los líderes europeos también deben volver a rechazar la amenaza estadunidense de tasar las exportaciones europeas de acero y aluminio a partir del 1 de junio, cuando expira la exoneración concedida por la Casa Blanca.

La posición común de la UE es de que no acepta negociar “bajo amenaza” y sigue dispuesta a adoptar sanciones contra empresas de Estados Unidos en represalia.

En la cena de jefes de Estado y de gobierno también se abordó el traslado de la embajada estadunidense a Jerusalén a raíz de la escalada de violencia que provocó en la Franja de Gaza, donde al menos 53 personas perdieron la vida en protestas.

El lunes, Mogherini llamó a israelíes y palestinos a hacer pruebas de contención, advirtiendo que la “nueva escalada, extremadamente tensa y compleja, causaría sufrimientos indescriptibles para ambas poblaciones y alejaría aún más el horizonte de paz y seguridad”.

El tema inicial de esa cumbre UE-Bálcanes fue relegado a la agenda del jueves, cuando las dos partes abordarán cómo reforzar su cooperación con vistas a reafirmar que los países de la antigua Yugoslavia sí tienen un futuro, aunque lejano, en la mancomunidad europea.

Esta será la primera cumbre bilateral entre las dos regiones en 15 años. La última se celebró en la localidad griega de Salónica en 2003.