En una charla entre amigos escritores se evocó la figura y obra del poeta Miguel Ángel Flores, fallecido el 18 de enero, en la Sala Manuel M. Ponce del Palacio de Bellas Artes.

El escritor Jorge Ruiz Dueñas, Premio Villaurrutia 1997, comentó que en ocasiones como esta este recinto es el espacio propicio para destacar la obra de quien se honra.

Ruiz Dueñas, autor de obras como “Habitaré tu nombre” y “La esencia de las cosas”, recordó cuando recibió los documentos de Miguel Ángel Flores para su incorporación Universidad Autónoma Metropolitana de la que todos fueron fundadores.

También dijo que Miguel Ángel fue una persona perspicaz con un sentido del humor ajeno a la solemnidad que tanto gusta a quienes se sobrevalora, pero tenía la facilidad del juego de palabras, del significado y del significante en la orfebrería del idioma.

En su oportunidad el editor Valentín Almaraz platicó de momentos en que mostraba su solidaridad, pero también esa parte cuando, decía alguna gente, tenía muy mal carácter.

“Fui víctima de su mal carácter, caminando hacia el Palacio de Bellas Artes recordé que fueron 25 años de haber tolerado y disfrutado a Miguel Ángel Flores”, expresó.

Pero después, recordó, lo invitó a comer y desde entonces fueron amigos entrañables, “conocimos tantos restaurantes, le gustaba la buena comida, el buen vino y el tequila”.

“Y a él le debo en buena medida el aprendizaje del oficio de editor, él me acercó con autores que desconocía y me acercó con Eugenio Montejo, poeta venezolano ya fallecido, después con Mario Vargas Llosa”, apuntó.

A lo largo de una trayectoria, Miguel Ángel Flores, ganador del Premio Bellas Artes de Poesía Aguascalientes 1980 por su libro “Contrasuberna”, es autor de obras como “Sombra de vida”, “Isla de invierno”, “Umbral y memoria”, “Pasajero de sombras”, “Jardín atlántico” y “Yo cuervo”, entre otras.