Un sistema comunitario de captación de agu​a y baños secos ecológicos, son algunas de las propuestas de Oxfam México para solucionar el acceso al agua en la comunidad de Yocwitz, Chiapas.

Ello, ante la falta de una infraestructura básica de gestión de residuos, que ha ocasionado que 50 por ciento de las 300 familias que tienen agua entubada, podrían estarla recibiendo contaminada, mientras que la otra mitad acarrea agua desde pozos ubicados a más de una hora de camino, tarea en gran parte realizada por mujeres y niñas.

Como parte del programa 12 Mexicanxs contra la desigualdad, dicho organismo trabajó desde hace varios meses con comunidades y organizaciones no gubernamentales locales para realizar un Diagnóstico de Derechos Incumplidos.

Derivado de lo anterior, se conocieron problemas y situaciones de ausencia de gobernanza, el déficit en el acceso y calidad de los servicios públicos y la falta participación ciudadana en las decisiones de la localidad.

La confederación explicó que Yocwitz es una comunidad indígena tseltal del municipio de San Juan Cancúc, en los Altos de Chiapas, sin acceso al  agua potable, segura y de calidad. Además, es de las que presentan mayores grados de rezago social, es decir, "la habitan personas con viviendas sin suelo, sin luz, sin drenaje".

La investigación no sólo buscó detectar problemas, sino que también estuvo enfocada en proponer soluciones integrales que fueran "trajes a la medida" adecuados a las necesidades de la localidad.

En ese sentido, se ha logrado establecer un sistema comunitario de captación de agua para mejorar las capacidades de retención de los dos pozos de los barrios que no están conectados a la red entubada.

También se introdujeron baños secos ecológicos, para tener un mejor manejo de residuos y evitar focos de infección y contaminación, así como la capacitación técnica y comercial para producción de miel y café, con el objetivo de mejorar los ingresos de productores originarios de la región.

Dichos proyectos se encuentran ya en su primera fase de implementación gracias al impulso de un capital semilla, sin embargo, es insuficiente dado que para mantenerlos en funcionamiento, replicarlos y para beneficiar a más personas, es necesaria la cooperación de aliados e invertir.

Por ello, en una segunda fase se espera construir tres filtros de arena, la instalación de tinacos y bombas para mejorar el acceso al agua, así como gestionar un monitoreo comunitario de su calidad durante seis meses.

Además se prevé la impartición de talleres de capacitación y el incremento de ingresos de más de 150 familias productoras de miel y café, gracias a la preparación técnica y comercial.