El investigador de El Colegio de México (Colmex), Sergio Aguayo Quezada, pidió a los candidatos a la Presidencia de la República tomar en serio el tema de la seguridad en su relación con Estados Unidos y defender a los mexicanos.

Enfatizó que el gobierno nacional debe incluir en su agenda el tema de seguridad en su política exterior, principalmente hacia el vecino país del norte.

En su conferencia "Seguridad: la vertiente opaca de la relación México-EUA", durante la jornada de foros previos al segundo debate entre candidatos a la Presidencia de la República, propuso dos cuestionamientos que se les deben plantear a los cinco candidatos.

Estos son: ¿Por qué hablan tan poco de Estados Unidos? y ¿Estarían dispuestos a transparentar todos los convenios entre México y Estados Unidos en materia de seguridad?

“La emancipación, la independencia inicia en la conciencia, y tenemos que incorporar a nuestra conciencia la importancia de saber cuáles son los acuerdos de seguridad para distinguir entre la seguridad de Estados Unidos y la seguridad de México”, apuntó.

La jornada de foros y conferencias es organizada por la Universidad Autónoma de Baja California (UABC), previo al segundo debate presidencial, organizado por el Instituto Nacional Electoral (INE).

Aguayo Quezada mencionó que la seguridad es la vertiente menos atendida de la campaña, pero quizá la más importante, especialmente para los 12 millones de habitantes de la zona fronteriza.

A diferencia de las relaciones comerciales entre México y Estados Unidos, de las cuales se publica constantemente, las relaciones con las dependencias policiacas y de inteligencia militares, suelen ser desconocidas, aseveró.

Indicó que desde 1927, el eresidente de México, Plutarco Elías Calles, llegó a un entendimiento con el embajador estadunidense, Dwight Morrow, en el que ambos gobiernos se apoyarían mutuamente y que los temas de seguridad se manejarían discrecionalmente.

Como primera prueba, recordó, utilizó el fusilamiento del sacerdote jesuita Miguel Agustín Pro, acusado de planear la muerte de Álvaro Obregón.

En este acontecimiento, los obispos católicos de Estados Unidos solicitaron al embajador que interviniera para que el gobierno mexicano le diera un debido proceso, pero el gobierno estadunidense no quiso intervenir, anotó.

El académico del Colmex refirió que a partir de ese momento inició una opacidad en las relaciones de seguridad, las cuales han tenido consecuencias en la formulación de políticas y con costo de vidas de más ciudadanos.

Indicó que la inteligencia en el sentido de la administración pública es la clave de un buen gobierno, ya que si se cuenta con la información necesaria se pueden tomar buenas decisiones de políticas públicas, o por lo menos con mayor sustento.

Por lo tanto, refirió, es necesario que México cuente con un servicio de inteligencia sobre lo que ocurre en Estados Unidos, para que de este modo las relaciones entre ambos países fluyan sin mayores contratiempos.