Al destacar la necesidad de que los niños aprendan diferentes asignaturas en su propia lengua, el profesor con 46 años de impartir clases en náhuatl, Gilberto Díaz, resaltó que las personas de origen indígena nunca deben perder sus raíces y deben sentir orgullo de ellas.

En un comunicado de la Secretaría de Desarrollo Rural y Equidad para las Comunidades (Sederec) capitalina, en el marco del Día del Maestro, el docente destacó que se debe educar con calidez, eficacia y al generar consciencia en las personas respecto de su origen e identidad.

"No hay que sentir vergüenza de decir de dónde venimos, hay que recuperar nuestra historia, filosofía, ciencia y sabiduría, esos conocimientos nos van ayudar para tener un mundo mejor", puntualizó.

El profesor, quien tiene 46 años de ser docente, originario de Ixhuatlán de Madero, en Veracruz, recordó que fue a los 17 años, al aprender el idioma español, cuando le surgió también la idea de ser pedagogo, porque “quería que los niños como yo, de origen indígena, sin importar que no hablaran el castellano, tuvieran las mismas oportunidades de aprender”.

Gilberto Díaz, quien está muy cercano a jubilarse, imparte en la actualidad talleres de náhuatl en la Sederec, además es asesor académico de la Dirección General de Educación Indígena de la Secretaría de Educación Pública (SEP) y asegura que cuando deje en forma las aulas, continuará impartiendo talleres en su lengua materna que es el náhuatl.

El también coautor de diversos libros de la SEP con enfoque en temas educativos referentes a la lengua y a la cultura, quiere ser recordado “como alguien que puso el corazón en cada aula, orgulloso de su origen y que formó nuevas generaciones con sed de nuevos conocimientos”.