Destino del país no se juega en un volado, dice Citlali Jaramillo

A no jugarse, ni dejar, el destino de México y de las familias al designio de un volado, convocó Citlali Jaramillo, candidata a diputada federal por el distrito 06 con cabecera en Pachuca de la...

A no jugarse, ni dejar, el destino de México y de las familias al designio de un volado, convocó Citlali Jaramillo, candidata a diputada federal por el distrito 06 con cabecera en Pachuca de la coalición Todos por México.

Dijo que este 1 de julio el momento es de todos, por lo que llamó a ejercer el derecho constitucional al voto. Pidió también dejar de lado la indolencia que se tiene hacia la ciudad, el estado y el país.

Insistió en un comunicado en que cambiar y mejorar el sistema corresponde a todos y nunca se dará de la noche a la mañana, ni con varitas mágicas, sino con trabajo en equipo y en unidad.

“Los comicios y las campañas políticas no son una cuestión de ocurrencias, porque es cuando definimos si como Nación vamos para adelante o para atrás. De ahí la importancia de razonar el voto y de participar”, enfatizó.

“Para hacerlo de forma eficiente y eficaz, la sociedad tiene que organizarse, confrontar propuestas, examinar el pasado y los resultados que han ofrecido los candidatos”, expresó la abanderada de la coalición que conforman los partidos Revolucionario Institucional (PRI), Nueva Alianza y Verde Ecologista de México (PVEM).

Tras definirse como mujer de una cultura de gobierno abierto, la candidata a diputada federal por el distrito 06, que conforman Pachuca, Tizayuca, Zapotlán y Tolcayuca, indicó que los hidalguenses deben de continuar con los beneficios de los programas sociales que ya existen, mejorarlos e impulsar otros que contribuyan al bienestar de las familias.

Indicó que los legisladores federales tienen la obligación de representar a Hidalgo con dignidad, pero también de luchar porque los recursos que autoriza la Cámara de Diputados federal vayan siempre para arriba y nunca para abajo.

Reafirmó que en las elecciones es cuando los ciudadanos contratan a sus servidores públicos y a sus representantes, “y por ello no se puede elegir al más flojo, haragán y ocurrente, porque gobernar y legislar es cosa seria que repercute, para bien o para mal, en la vida diaria de millones de familias”.