El mercado editorial colombiano creció en los últimos años de forma paralela con el aumento del índice de lectores, al tiempo que la industria se encuentra preparada para garantizar una oferta en las plataformas digitales, aseguró hoy el presidente de la Cámara Colombiana del Libro (CCL), Enrique González.

En entrevista con Notimex, explicó que Colombia “tradicionalmente ha tenido un bajo índice de lectura y como consecuencia un mercado pequeño, pero en los últimos años ha venido creciendo”.

Recordó los resultados de la última encuesta de lectura que hizo el estatal Departamento Administrativo Nacional de Estadísticas (DANE), que reflejó un crecimiento del 1.9 libros de lectura por habitante en 2010 a 2.7 para el año 2017.

Esta es la primera vez que se ejecuta una encuesta en Colombia sobre la lectura con una “muestra de 33 mil 995 hogares en la que se entrevistó, entre septiembre y noviembre de 2017, a 108 mil 383 personas. Incluso, es la primera medición que indaga en los hábitos y el comportamiento lector de los habitantes de las zonas rurales del país”.

Los colombianos que dijeron haber leído en 2017, reportaron un promedio de 5.1 libros por año, un índice muy parecido al promedio del resto de países de América Latina.

Para González, la venta de libros en Colombia no es “tan grande de acuerdo con la población que tenemos (48 millones) porque todavía no hay dotación de textos escolares para la enseñanza en la educación pública, un hecho que es tradicional en el resto de países de Latinoamérica”.

La CCL viene planteando y convenciendo al gobierno colombiano de la importancia de dotar a los estudiantes de la educación pública con textos cuya población de ocho millones de escolares aproximadamente.

Las principales ventas de la industria editorial están dirigidas a los establecimientos de educación privada que concentran unos 2.5 millones de estudiantes, sostuvo el presidente de la Cámara Colombiana del Libro.

En su opinión, la decisión del gobierno central de dotar a los establecimientos educativos va a dinamizar el mercado de la industria editorial en sus diferentes formatos de lectura.

El dirigente gremial comentó que la industria editorial creció en el 2017 en un porcentaje igual a la inflación que fue de 4.09 por ciento de acuerdo con las cifras reportadas por el DANE.

El 2017, anotó, fue un año difícil para todos los sectores de la economía colombiana, sin embargo la industria del “libro soporto un año de crisis y esto quiere decir que en el fondo ya se está creando la necesidad de un consumidor constante de libro. Nosotros quedamos satisfechos con la encuesta".

“Estamos haciendo un buen trabajo el gobierno y la industria privada para crear nuevos lectores que se convertirán en compradores. Este es un trabajo de largo plazo, porque no es fácil formar una generación de lectores”, subrayó.

Insistió que los jóvenes que aprendieron a leer por gusto “ya se volvieron lectores, ya se están volviendo compradores y en ese sentido la industria editorial ya tiene un soporte”.

Las perspectivas que tiene la CCL para 2018 es superar el crecimiento de 2017, aunque el año empezó difícil para el mercado por la coyuntura de las elecciones para la presidencia en mayo y junio, pero esperan que en el segundo semestre el mercado retome su dinamismo.

En cuanto a las exportaciones de libro el presidente de la CCL sostuvo que las cifras han caído, pero cuando se analizan las ventas totales, se aprecia que el mercado interno absorbió la baja en las ventas al exterior.

El principal comprador de libros colombianos era Venezuela, pero es un mercado que por la crisis las ventas cayeron a cero, es decir se “perdió totalmente” y a esta circunstancia se suma el tipo de cambio de la moneda local (peso), que se ha revaluado en lo que va de este año en un 9.0 por ciento.

En cuanto a la era digital en el mercado editorial colombiano, González fue enfático en afirmar, que en un principio había recelo de los empresarios del sector, pero llegaron a la conclusión que la lectura es la misma en digital que en impreso y el reto de la industria es satisfacer las necesidades de todos los usuarios.

“Estamos convencidos que debemos tener las alternativas para que el público escoja. En ese sentido, cuando el público ha escogido, sigue primando el libro en papel. Como el índice de lectura es bajo, comprar una tableta especializada en lectura de libros, resulta costosa para los pocos libros que se leen en el año”, explicó.

La lectura en medios digitales en Colombia está en un 3.5 por ciento, una cifra pequeña si se compara con el índice de lectura en estas plataformas en Estados Unidos, que llega al 30 por ciento.