Arturo Lomelí Maravel tiene alrededor de 50 años transformando la piedra de basalto en verdaderas obras de arte, y gracias a su talento y creatividad ofrece al mercado hermosos molcajetes, metates y un gran número de artesanías.

Se trata de uno de los 200 artesanos de San Lucas Evangelista, una delegación del municipio de Tlajomulco que es muy peculiar porque muchas familias, de generación en generación, se han dedicado a trabajar este duro material, labrando de manera rudimentaria y de forma manual sus creaciones.

En su pequeño taller, Don Arturo Lomelí señaló a Notimex que fue a los ocho años de edad cuando hizo su primer molcajete y tiene ya más de cinco décadas trabajando con mucha pasión las piedras de basalto, mismas que las convierte en diferentes figuras porque su imaginación no tiene límite.

Explicó que hace más de 35 años extrae la piedra de una pequeña mina de su propiedad, que se encuentra en las faldas del Cerro Viejo, a pocos kilómetros de esta población pintoresca y de acuerdo a la forma de este duro material es que piensa en qué figura la va a transformar.

Refirió que sin duda, los molcajetes de diversas formas son los que más vende en diferentes estados del país, incluso hay clientes que acuden a su propio taller y le piden piezas con características a su gusto y necesidad.

Indicó que en San Lucas Evangelista se tiene una tradición de más de 200 años fabricando el molcajete y es por ello que él también enseñó a sus hijos para continuar con esta actividad que le llena de orgullo porque viene de sus abuelos y padres.

Don Arturo Lomelí, quien cuenta con varios reconocimientos y ganó un concurso en Tlaquepaque con una pieza de doble uso mocajete por un lado y metate por el otro. “Yo no me estanco, siempre busco la forma de hacer más figuras, de mis ideas tengo ya 20 diferentes piezas”.

Afirmó que su idea es continuar creando piezas útiles para las cocinas mexicanas y para las de otros países porque señaló que hay extranjeros que se llevan también sus molcajetes, metates, portagarrafones, macetas y todo creado a base de la piedra de basalto.

Gracias a esta importante tradición en San Lucas Evangelista los artesanos unidos de esta población elaboran el molcajete más grande del mundo realizado con esta roca volcánica de color oscuro, para romper el record que lo tiene Moyahua, Zacatecas.

El objetivo es que continúen escuchándose las cinceladas de los artesanos de esta delegación de Tlajomulco, para que los molcajetes de este pueblo artesanal sean conocidos por todos los mexicanos y que sigan siendo su principal sustento.