Importantes vestigios de la expansión teotihuacana en la Cuenca de México y del dominio mexica en donde hoy se asienta la zona metropolitana de la Ciudad de México, han salido a la luz con la rehabilitación de la Ex Hacienda de Xico.

En específico los trabajos de arqueólogos del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) en esta edificación, ubicada en el Valle de Chalco Solidaridad, a 120 kilómetros de la capital del país y donde antiguamente estaba el Lago de Chalco, han dejado al descubierto la ocupación prehispánica del Cerro del Marqués.

Los elementos arquitectónicos de élite y domésticos, entierros y distintos objetos distribuidos en ese terreno formarán parte de las colecciones de un museo de sitio proyectado en la Ex Hacienda de Xico, informó el responsable de estas labores, Gustavo Rangel Álvarez.

En sus excavaciones los expertos de la Dirección de Salvamento Arqueológico (DSA) han registrado pozos de saqueo; esto es porque durante el siglo pasado y aún en este XXI, muchas personas escarbaron allí motivadas por la leyenda de que el antiguo potentado de la hacienda, el asturiano Íñigo Noriega Lasso, enterró aquí un tesoro.

Genaro Amaro Altamirano, cronista tradicional del Museo Comunitario del Valle de Xico que funciona en el viejo granero de la exhacienda, relató que Noriega fue el segundo hombre más poderoso del gobierno del dictador Porfirio Díaz, el cual gobernó México más de tres décadas, entre 1876 y 1910.

Xico fue uno de los principales feudos que el español tuvo en el país, quien comenzó la desecación del Lago de Chalco para levantar un emporio agrícola y ganadero que abastecía de la mitad del maíz y de la mitad de la leche a la Ciudad de México, se precisó en un comunicado del INAH.

Amaro Altamirano refirió que la construcción de la Hacienda de Xico se extendió sobre casi 10 mil hectáreas y según muestran fuentes fotográficas, es probable que comenzara a funcionar en 1906.

Aunque la Revolución Mexicana estalló en 1910 y la guerra causó enormes estragos en la Casa Grande, actualmente las evidencias de ocupación prehispánica se localizan casi “a flor de tierra”.

Hasta 2015 empezaron las obras de rehabilitación, financiadas por el gobierno de este municipio localizado en el Estado de México, cuando la arqueóloga Adriana encabezó el rescate del interior de la casona; fue entonces cuando se descubrieron algunas estructuras teotihuacanas y entierros humanos.

Al retomarse este trabajo, el año pasado, encontraron otros elementos importantes en la ladera noroeste del cerro, entre ellos entierros infantiles con figurillas miniatura ofrendadas y una plataforma teotihuacana.

Como proyecto de salvamento arqueológico, esta labor fue retomada el 2 de enero de 2018 y se prevé que concluirá el 31 de julio, precisó Rangel Álvarez.

Lo cierto es que “las sorpresas en el Cerro del Marqués no terminan. Es un santuario para la arqueología, en cada pedazo de tierra se encuentran vestigios que abren grandes posibilidades de investigación”, abundó el especialista.

Muros en talud con su estuco original, vestigios de unidades habitacionales y de trabajo, artefactos cerámicos y de hueso como agujas, herramientas para esculpir, un conducto que surtía de agua a la exhacienda, además de restos arquitectónicos y funerarios son algunos de los hallazgos en esta zona.

La presencia de objetos elaborados en materiales de otras regiones, como alabastro, jadeíta y caracoles, podría indicar que antes de la llegada de los españoles a este territorio, los cerros del Marqués y de Xico fungieron como sitios de acopio de los tributos venidos de localidades del sureste como Tehuacán y Oaxaca, así como del actual estado de Guerrero, las costas del Pacifico mexicano y otras áreas del centro, como Morelos.

Desde la azotea de la Ex Hacienda de Xico aún es posible advertir la importancia geográfica y el paisaje arqueológico que tuvo esta isla inmersa en el Lago de Chalco, pues también proveyó de recursos lacustres a los asentamientos de la Cuenca de México y otros más del Altiplano, incluida la gran ciudad de Teotihuacan.

Esta historia prehispánica debe ser motivo de identidad para la gente que actualmente nace y habita el municipio Valle de Chalco Solidaridad, expusieron los especialistas.