El líder de los diputados del PRD, Francisco Martínez Neri, descalificó la minuta del Senado en materia de donación de órganos, “en automatico”, por estar incompleta, pues no contempla la insuficiencia de infraestructura médica, principios éticos, ni aspectos culturales de la sociedad.

“Las imposiciones no son sanas, no es la forma en cómo se deben obtener órganos, la manera idónea es a través de campañas de concientización y no que sea por una omisión como se obtengan”, advirtió en un comunicado.

Sostuvo que pese a que la intención de esta propuesta es ayudar a los 21 mil 152 pacientes que están en lista de espera de un órgano, al ser una decisión individual, la cultura de la donación de algún tejido del cuerpo, debe ser primeramente apoyada y fomentada con políticas de difusión.

Luego de que el Senado aprobó una reforma a la Ley General de Salud, para que todas las personas mayores de edad sean “automáticamente” donadores de órganos y tejidos cuando fallezcan, a menos de que en vida hayan manifestado por escrito su negativa, Martínez Neri aseguró que con esta medida tampoco se combate de raíz el problema de salud que México atraviesa.

Ello, dijo, ya que el 60 por ciento de las personas en la lista de espera (13 mil 702 pacientes) padecen diabetes o insuficiencia renal, a consecuencia de malos hábitos alimenticios o sedentarismo, por lo que se requieren mayores campañas de prevención.

Expuso que el consentimiento presunto, al no haberse manifestado la voluntad de no donar, se antepondría a la voluntad de otras personas, lo que “atropella” diversos derechos humanos y choca con actitudes y creencias culturales en los que la familia tiene una gran importancia para la integración social y la preservación de la comunidad.

“Los familiares ya no tendrían ningún papel en este proceso; sólo tendrían derecho a ser informados posteriormente a la extirpación de los órganos”, indicó.

El líder parlamentario advirtió que con esta nueva disposición se podría dar lugar a que las personas que fallezcan súbitamente y no se conozca su identidad o no se pueda ubicar a sus familiares, no serían protegidas y de facto serían sujetos de extracción de órganos, por encima del Ministerio Público o de la autoridad judicial.

En el México actual, donde la cifra de secuestros, desaparición forzada y trata de personas sigue incontrolable, esta normativa puede convertirse en un nuevo nicho para el crimen organizado mediante la oferta ilegal de órganos.

El diputado perredista insistió en que la consolidación de valores de altruismo y solidaridad no debe ser ajena a la autonomía de la voluntad de las personas, por eso es necesario un análisis más profundo y, sobre todo, revisar si es viable para el sector salud, ya que son ellos quienes se encargan del 80 por ciento de los trasplantes que se realizan en el país.