Siete años después de declararlo “persona non grata” por unas declaraciones sobre su “simpatía” hacia Hitler, la dirección del festival cinematrográfico de Cannes anunció hoy el regreso en su próxima edición del director danés Lars Von Trier, pero fuera de competencia.

En un comunicado, el certamen más prestigiado a nivel mundial, anunció que la nueva película del realizador, premiado en el año 2000 con la Palma de Oro, será proyectada “fuera de competencia” por el festival en su 71 edición, que comenzará el próximo 8 de mayo.

La decisión de volver a aceptar al director de la brillante “Dancer in the dark” ("Bailando en la oscuridad") fue tomada conjuntamente por el presidente del festival, Pierre Lescure, y por el Consejo de administración del mismo certamen, precisó el servicio de prensa.

“El presidente del Festival, Pierre Lescure y su Consejo de Administración han decidido acoger el retorno del director danés Lars Von Trier, Palma de Oro del año 2000. Su nueva película será proyectada fuera de competencia” anunció los responsables del certamen.

Hace cinco años, Von Trier dio a conocer su película "Nymphomaniac" ("Ninfomanía") y este año terminó "The House That Jack Built", protagonizada por Matt Dillon, que relata los crímenes de un asesino en serie, por un periodo de 12 años.

Von Trier fue expulsado del festival y declarado “persona non grata” durante la 64 edición de Cannes del año 2011 cuando en la rueda de prensa posterior al estreno de su película “Melancholia” ("Melancolía), que competía por la Palma de Oro a la mejor película, afirmó tener “simpatía” por Adolf Hitler.

"Entiendo a Hitler aunque hizo cosas equivocadas, por supuesto. Sólo estoy diciendo que entiendo al hombre, no es lo que llamaríamos un buen tipo, pero simpatizo un poco con él" comentó el director a la prensa.

"Lo único que puedo decir es que durante mucho tiempo pensé que era judío y me sentía contento. Luego comprendí que no lo era. Quería ser judío pero en realidad me di cuenta de que era un nazi porque mi familia era alemana, lo cual también me agradó", añadió Von Trier.

En sus declaraciones, el realizador de culto, uno de los más importantes y originales a nivel mundial, precisó que no odiaba a los judíos.

Posteriormente pidió disculpas por las polémicas declaraciones que realizó luego de estrenar su última película en el festival de Cannes, en el que competía por la Palma de Oro, y afirmó que no era un “nazi”.

“No soy antisemita o racialmente prejuiciado de ningún modo, no soy un nazi” subrayó el realizador.

Pero el Consejo de Administración del festival internacional de Cannes lo declaró "persona non grata" y le expulsó del balneario de la Costa Azul.