La Cámara de Diputados avaló por unanimidad con 304 votos en favor, el dictamen de reforma a la Ley del Instituto Nacional de las Mujeres (Inmujeres), para incluir en la Junta de Gobierno de este organismo al titular de la Secretaría de Cultura.

El dictamen aprobado, que adiciona el Inciso “A” a la Fracción II del Artículo 12 de la Ley en comento, tiene como objetivo generar mejores políticas públicas encaminadas a erradicar la desigualdad entre hombres y mujeres.

Con el documento, enviado al Senado de la República para sus efectos constitucionales, se busca establecer una coordinación entre la Secretaría de Cultura y el Inmujeres, enriqueciendo las políticas públicas con perspectiva de género, consagrando la promoción, protección y difusión de los derechos de las mujeres y de las niñas.

Al fundamentar el dictamen, la secretaria de la Comisión de Igualdad de Género, la priista Erika Araceli Rodríguez Hernández resaltó que a lo largo de la historia las mujeres han hecho de la creatividad arte y del arte identidad.

Mencionó que el Instituto Nacional de las Mujeres tiene como objetivo promover y fomentar los derechos de la plena participación entre los géneros, así como un contrato igualitario en la vida pública, cultural, económica y social del país, bajo los criterios de transversalidad.

En tanto, el proponente, diputado Jesús Rafael Méndez, expresó que asegurar la igualdad entre hombres y mujeres en el disfrute de los derechos económicos, sociales y culturales es una prioridad, pues las mexicanas siguen teniendo una menor participación en la toma de decisiones, están expuestas a la discriminación y la desigualdad salarial en el ámbito laboral.

“Son víctimas de violaciones en el ejercicio de sus derechos reproductivos, de hostigamiento y acoso sexual”, subrayó el legislador de Nueva Alianza.

Puntualizó que sólo a través de la educación y la cultura se puede coadyuvar a eliminar las desigualdades de género, los feminicidios, la violencia sexual, laboral, física, económica, patrimonial y emocional, que impiden la participación plena de la mujer en la vida cultural, sin discriminación y en pleno respeto a sus derechos humanos.