Francisco Ramiro Parada Muñoz es un juarense que durante 36 años vivió en Estados Unidos, de donde recientemente fue deportado y ante la imposibilidad de regresar a ese país, busca revalidar sus estudios de secundaria.

La Secretaría de Educación y Deporte, en un comunicado, indicó que en este proyecto de vida, a los 45 años y en el suelo en el que nació, busca reemprender sus proyectos pues al ser deportado a México tuvo que dejar a su familia, negocio y todo lo que había logrado con esfuerzo durante los 36 años que vivió allá.

No obstante la frustración de una deportación, impulsado con la confianza de que el éxito lo obtendrá por medio de la educación, empezó a estudiar la primaria en el Instituto Chihuahuense de Educación para los Adultos (ICHEA), para revalidar sus estudios.

Francisco Ramírez es originario de Ciudad Juárez, y con solo nueve años de edad, emigró a Estados Unidos con sus padres en busca “del sueño americano” a la ciudad de Hemet, en el valle de San Jacinto en el condado de Riverside, California.

Ahí, su padre consiguió arreglar la residencia estadounidense para toda la familia, y al poco tiempo emprender un negocio de tapicería.

Francisco siendo un joven emprendedor se mudó a los 18 años a El Paso, Texas, donde formó su familia; mientras trabajaba en una constructora encontró el tiempo para estudiar, pues su mente solo tenía como meta el éxito.

Logró concluir la secundaria y el bachillerato para estudiar la carrera de odontología, la cual dejó inconclusa para establecer su propia constructora.

Cuando el negocio ya era prospero, comenzó a reclutar más personas para trabajar.

Fue ahí donde una decisión solidaria cambio su vida por completo, pues al emplear a tres personas indocumentadas para brindarles oportunidad de trabajo como compatriotas, le ocasionó un grave problema con las autoridades.

Llegó a un acuerdo entre el gobierno a través de un representante, abandonando Estados Unidos ya que su caso tomaría más tiempo por las recientes dificultades presentadas en asuntos migratorios.

Buscando los medios para retomar su vida, se inscribió al ICHEA para concluir la primaria y secundaria.

De este modo podría validar sus estudios de preparatoria para obtener un mejor empleo y de nueva cuenta emprender un negocio en México, pues en Texas su esposa, su hijo de 20 años y unos gemelos de 13 años, aún dependen de él.