El Nuevo Aeropuerto Internacional de México (NAIM) es el proyecto de infraestructura más grande que ha tenido el país en varias décadas, por lo cual, la decisión sobre su continuidad o no debe tomarse por una discusión técnica, señaló el director general del Instituto Mexicano para la Competitividad (Imco), Juan Pardinas Carpizo.

Durante la presentación del Índice Legal de Obra Pública del organismo, opinó que si se detecta corrupción en la construcción de la obra habrá que castigarla, pero la sospecha de algún caso de ese tipo no debe ser la lógica para pretender cancelar el proyecto, como lo plantea el candidato presidencial de la coalición Juntos Haremos Historia, Andrés Manuel López Obrador.

“Tenemos que llevar la discusión a parámetros de racionalidad; si hay corrupción que se investigue y que se castigue esa corrupción”, subrayó el directivo.

Insistió en que si se detecta corrupción en el proceso de construcción de la nueva terminal aérea capitalina, ésta debe castigarse, pero la decisión sobre su continuación debe ser técnica, a cargo de especialistas en el tema.