Se aprueban prácticas fitosanitarias contra plagas agrícolas: FAO

La Comisión de Medidas Fitosanitarias (CMF), órgano  encargado de garantizar la seguridad del comercio mundial de productos del agro, aprobó nuevas normas para evitar que las plagas agrícolas y...

La Comisión de Medidas Fitosanitarias (CMF), órgano  encargado de garantizar la seguridad del comercio mundial de productos del agro, aprobó nuevas normas para evitar que las plagas agrícolas y ambientales crucen fronteras y se propaguen a nivel internacional, informó hoy la FAO.

Las normas fueron aprobadas en el marco de la Convención Internacional de Protección Fitosanitaria (CIPF) -cuyo órgano rector es la CMF-, que se llevó a cabo esta semana en Roma, de acuerdo con un comunicado de la Organización de Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO).

El organismo destacó que las normas desarrolladas por la Convención Internacional de Protección Fitosanitaria abarcan diversas estrategias para evitar la propagación de enfermedades y plagas de las plantas, evitando daños en la biodiversidad, la seguridad alimentaria y el comercio.

"Se calcula que cada año se pierde entre 10 y 16 por ciento de nuestras cosechas a nivel mundial debido a las plagas (...) Unas pérdidas estimadas en 220 mil millones de dólares”, alertó María Helena Semedo, directora general adjunta de la FAO, en la apertura de la reunión anual de la CIPF.

Cada año se comercializan a nivel internacional productos agrícolas por un valor de 1.1 billones de dólares, de los que más del 80 por ciento son alimentos, según datos de la FAO.

Entre las normas aprobadas esta semana por la Comisión de Medidas Fitosanitarias (CMF) destacan una sobre el uso de diversos tratamientos térmicos contra las plagas agrícolas y otra para el saneamiento de los embalajes de madera.

Así como una norma ampliada sobre la aplicación de calor mediante vapor para eliminar a las moscas mediterráneas de la fruta.

La Comisión aprobó además un nuevo protocolo de diagnóstico para los tospovirus, que afectan a un millar de especies de plantas y están causando pérdidas enormes, en especial en el tomate, la papa, la calabaza y el pepino.

Según la FAO, las plagas y enfermedades de las plantas pueden propagarse rápidamente una vez introducidos en nuevos entornos, afectando a la producción de alimentos y provocando pérdidas por miles de millones de dólares en daños y gastos en medidas fitosanitarias.