Los déficits fiscales que experimentan los países de América Latina son una "nube negra" en las perspectivas favorables de la región, que ha remontado seis años de estancamiento y experimenta un repunte en las proyecciones de su crecimiento económico, señaló hoy el Banco Mundial.

Frente al riesgo que estos déficits presentan, las economías de la región deben aprovechar este buen momento para realizar ajustes necesarios para establecer espacios fiscales, que faciliten a su vez las políticas contracíclicas para hacer frente a eventuales tiempos difíciles.

En un nuevo reporte dado a conocer martes, el Banco Mundial señaló que aunque países como México, Ecuador, Uruguay, Colombia, Argentina, El Salvador Panamá han iniciado ajustes iniciales, la tarea ahora es acelerar la marcha de las reformas fiscales y estructurales, conforme sean necesarias.

“Los déficits fiscales siguen alimentando la deuda de la región, que está cerca de un 60 por ciento del PIB (producto interno bruto), con cinco países por encima del 80 por ciento, y esto tiene un costo importante”, dijo Carlos Vegh, economista jefe para América Latina y el Caribe, quien lo caracterizó como "una nube negra".

En rueda de prensa, Vegh dijo que los ajustes son necesarios porque de otro modo se pueden poner en riesgo las conquistas de la región en términos de bajos índices de inflación, reducción de la pobreza, expansión de la clase media y un crecimiento inclusivo.

“Las buenas noticias es que hay varios países que han empezado los ajustes fiscales de manera gradual, y los desafíos son preservar las mejoras sociales, fortalecer la inversión pública, especialmente en infraestructura y enfocarse en recortar el gasto corriente improductivo”, explicó.

Sin embargo, Vegh descartó que el aumento de la clase media registrado a partir del 2012 en países como Brasil y otros corra peligro debido a los altos índices de los déficits fiscales, haciendo notar que ganancias como esa se han logrado mantener hasta ahora.

“Ya no se hacen ajustes de tipo shock, o ajustes fiscales basados en recortes de transferencias sociales. No veo ningún riesgo particular para ningún país de que haya un desmejoramiento de las condiciones sociales”, dijo.

En su reporte “Ajuste Fiscal en Latinoamérica y el Caribe: Dolor corto, ganancias prolongadas”, el Banco Mundial proyectó que la región crecerá este año a una tasa de 1.8 por ciento y 2.3 por ciento en el 2019.

El potencial es mayor, pero está constreñido por Venezuela, que caerá este año 14.3 por ciento y 7.0 por ciento en el 2019, ya que excluyendo al país sudamericano las proyecciones para la región son de 2.6 y 2.8 por ciento, en forma respectiva.

El Banco Mundial explicó que esta "vuelta de página", se debe a factores como el repunte en Brasil, que se proyecta crecerá a tasas de 2.4 y 2.5 por ciento en 2018 y 2019, y Argentina con 2.7 y 2.8 por ciento, de manera respectiva.

México crecerá a tasas de 2.3 por ciento este año y 2.5 por ciento en el 2019; en tanto que en Centroamérica las proyecciones son de 3.8 para los dos años, mientras que el Caribe lo hará a tasas de 3.5 y 3.4 por ciento, en forma respectiva.

A ello se suma la mejora sustancial en los precios de las materias primas, el robusto crecimiento en Estados Unidos y China; una fuerte entrada capitales netos a la región, reflejando un apetito grande por los bonos soberano, la normalización de las política monetaria en Estados Unidos y Europa, y el progreso de las reformas.