La Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) realizará el Sexto Encuentro con la Tierra, que se orientará a la gestión de riesgos ante fenómenos naturales, el próximo domingo en la Alameda de Santa María La Ribera.

Las actividades de la iniciativa de la UNAM a través del Instituto de Geología (IGL) y la Coordinación de la Investigación Científica, en colaboración con la delegación Cuauhtémoc, iniciarán en punto de las 11:00 horas y culminarán a las 19:30 horas.

Durante la jornada se realizarán pláticas de divulgación, talleres, actividades artísticas, físicas y recreativas para toda la familia, sobre temas como sismos, actividad volcánica, cambio climático, riesgos geológicos y contingencias ambientales.

Participarán investigadores de los institutos de Geología, Geofísica y Geografía, así como, del Centro de Ciencias de la Atmósfera de la UNAM, y otras instituciones, destacó la máxima casa de estudios en un comunicado.

Debido a los sismos de septiembre pasado, el encuentro se dedicará al tema de los riesgos geológicos, por lo que se impartirán más de 60 talleres gratuitos, como uno de tectónica de placas.

El coordinador de los Encuentros de Ciencias, Artes y Humanidades, Ángel Mayrén Rodríguez, dijo que con esta actividad inicia el programa de vinculación social de la UNAM, donde académicos y artistas comparten en las calles el conocimiento que se genera y multiplica en la máxima casa de estudios.

Mayrén Rodríguez recordó que la jornada en la Alameda de Santa María La Ribera tuvo en un inicio una asistencia de cinco o seis mil personas. Sin embargo, el año pasado llegó a los 17 mil asistentes

“La idea es que el público no le tenga miedo a la Tierra, sino a las construcciones mal hechas”, explicó.

Por su parte, el secretario académico del IGL, Sergio Rodríguez, indicó que México está expuesto a fenómenos naturales como sismos, los cuales no se pueden predecir. Agregó que, a éste se suman otros, como huracanes, cambio climático, actividad volcánica o deslizamiento de laderas.

Ante esta situación, dijo, tenemos que aprender a vivir con ello y afrontar la actividad de la naturaleza, primero, conociéndola, explicando cómo funciona cada fenómeno para después determinar las medidas preventivas que impidan un impacto drástico.