Bienes por 50 millones de euros (61.5 millones de dólares) fueron confiscados a un empresario italiano vinculado con la Ndrangheta, la mafia calabresa, informó hoy la Guardia de Finanzas (policía fiscal y de fronteras).

Portavoces de ese ente confirmaron que por disposición de la Corte de Apelaciones de Reggio Calabria fueron decomisados esos bienes al empresario Giuseppe Rechichi, considerado un hombre del clan ndranghetista de Tegano.

Durante el operativo, ejecutado este martes en Reggio Calabria, la capital calabresa, fueron clausuradas las sedes de las empresas Sica, Recim y Comedil y confiscados sus patrimonios, incluidas cuentas bancarias.

Las tres empresas se dedicaban al comercio al mayoreo de materiales para la construcción y a la compraventa de inmuebles.

Según la sentencia de los jueces, fue gracias a Rechichi, acusado de asociación mafiosa, que el clan Tegano se apropió de la sociedad mixta Multiservizi, en la que participaba el ayuntamiento de la capital calabresa y a través de la cual ese grupo criminal se apropiaba de fondos municipales.

“Rechichi era el verdadero brazo económico del grupo y con la ayuda de profesionistas y probablemente de personas del poder (político) logró infiltrar la sociedad Multiservizi”, dijeron los magistrados.

Precisaron que fue gracias a que manejaba las contrataciones de personal hechas por la empresa mixta, que el clan mafioso logró consenso social al distribuir puestos de trabajo en una región, como lo es Calabria, con los más altos índices de desempleo en Italia.

Ello “garantizó al clan apoyo, fidelidad y obediencia”, mientras el ayuntamiento durante años pagó gastos “inflados”, lo que lo llevó a acumular deudas que estuvieron a punto de hacerlo quebrar.

“La indagación es un resultado importante”, dijo el fiscal general de la Corte de Apelaciones de Reggio Calabria, Bernardo Petralia.

Sin embargo, reconoció que el número de magistrados que combaten a la mafia en la región es “insuficiente para enfrentar una criminalidad feroz”.