El jefe de Gabinete de Argentina, Marcos Peña, confió hoy en que la inflación seguirá bajando a pesar de las expectativas negativas anunciadas por el Fondo Monetario Internacional (FMI) con respecto a la economía del país sudamericano.

“La meta del gobierno es llegar a un 15 por ciento (de inflación) este año, no se trata de un pronóstico ni un compromiso, sino de una guía que nos tiene que orientar en términos de política económica”, afirmó el funcionario más importante del gabinete de Mauricio Macri.

En 2015, durante la campaña para la presidencia, Macri les prometió a los argentinos que bajaría muy fácilmente los altos niveles de inflación de dos dígitos que marcaron los últimos años del gobierno de Cristina Fernández de Kirchner.

Una vez que asumió, predijo que en 2016 la inflación sería del 25 por ciento pero llegó al récord del 40 por ciento, y al año siguiente prometió que sería de entre el 12 y el 17 por ciento, pero la cifra final fue del 25 por ciento.

Para 2018, las previsiones oficiales erraron nuevamente y las contradicciones incluso se anticiparon, ya que en diciembre pasado el propio Peña corrigió de manera sorpresiva los datos y aumentó del 10 al 15 por ciento las estimaciones de inflación para 2018.

Sin embargo, el gobierno se volvió a equivocar y mientras los analistas privados calculan que la inflación de este año puede superar el 20 por ciento, el FMI advirtió que será del 19.2 por ciento, en ambos casos muy superior a las previsiones oficiales.

El FMI fue más allá y también redujo del 2.5 al 2.0 por ciento las expectativas de crecimiento de Argentina para 2018, que el gobierno estimaba en 3.5 por ciento.

A pesar de los datos ofrecidos por el organismo en Washington, Peña garantizó que “lo más complejo de la inflación está terminando ahora” y atribuyó las altas cifras de inflación al aumento de las tarifas de los servicios públicos durante el primer cuatrimestre.

“A partir de los indicadores de mayo vamos a ver una merma muy significativa en el camino que estamos recorriendo de reducción de la inflación, la actividad a nivel nacional está dando muy buenos indicadores en casi todos los rubros, con una economía que crece y genera empleo”, dijo.

El jefe de Gabinete agregó que es una transición “que estamos recorriendo en forma gradual porque sabemos que bajar la inflación mucho más fuerte exige una cuestión de impacto social que no sería buena para el país”.

También recordó que durante los últimos cuatro años del gobierno de Fernández de Kirchner la inflación anual fue en promedio del 32 por ciento, mientras que con Macri ese indicador va a la baja.