– El cabildo de Albuquerque, la mayor ciudad de Nuevo México autorizó fortalecer una resolución "amistosa con los inmigrantes" que prohíbe el uso de los recursos de la ciudad para identificar inmigrantes indocumentados o detener a personas con base en su estado migratorio.

Después de apasionados argumentos de unos 50 oradores que representan todos los aspectos del tema de la inmigración, la noche del lunes los regidores votaron seis a tres a favor de la resolución que impide a los funcionarios federales de inmigración ingresar a las áreas operadas por la ciudad sin una orden judicial.

La resolución actualizada reafirma la política de la ciudad y tiene como objetivo eliminar el miedo entre los inmigrantes cuando se trata de contactar con las fuerzas del orden público.

Los regidores republicanos Brad Winter, Trudy Jones y Don Harris votaron en contra de la medida.

La decisión de reafirmar el estado de Albuquerque como una "ciudad amiga de los inmigrantes" se tomo a pesar de la amenaza de la administración del presidente Donald Trump de suspender recursos federales a las ciudades que se declaren “santuario” favorables a los inmigrantes.

La resolución establece que Albuquerque es un "lugar seguro para inmigrantes de todos los países, así como para refugiados de guerra, personas de color, musulmanes, judíos, personas de la comunidad LGBTQ y personas con discapacidades".

La resolución fue copatrocinada por los regidores Klarissa Peña y Pat Davis, ambos demócratas. Peña explicó la necesidad de reafirmar la resolución. Para ella, dijo, es un problema de derechos humanos.

"Hemos estado trabajando en esto por un tiempo", le dijo a otros regidores. "Debido a algunas de las circunstancias que han existido en la comunidad, queremos brindar claridad sobre el propósito original de la resolución".

Los demás regidores demócratas Isaac Benton, Cynthia Borrego, Diane Gibson y Ken Sánchez también votaron a favor de la medida.