Tras la severa caída de los precios de las materias primas desde hace cuatro años, la sostenida recuperación gradual ocurrida en Latinoamérica los últimos dos años se mantendrá en 2018 y crecerá a una tasa de 2.3 por ciento, anticipó hoy el Fondo Monetario Internacional (FMI).

Esta expansión repuntará en 2019, cuando el FMI proyecta un crecimiento de 2.8 por ciento, lo que refleja la recuperación que anticipa en la mayoría de los países en medio de algunos altibajos, si en Venezuela continuara el desplome.

El crecimiento para este año representará un ajuste mínimo al alza de una décima de punto porcentual respecto de la proyección presentada en octubre pasado, y de 0.4 por ciento para 2019.

De acuerdo con el reporte Perspectivas Económicas Mundiales (WEO), presentado este martes aquí por el FMI en anticipación de su reunión anual de primavera, las cifras proyectadas evidencian que la recuperación en América Latina y el Caribe se fortalece.

Esto quedará evidenciado de manera notable en Brasil, donde después de la profunda recesión experimentada en 2015 y 2016, el fondo anticipa este año un crecimiento fortalecido de 2.3 por ciento y de 2.5 por ciento para 2019, empujado por un fuerte consumo e inversión privada.

Esa proyección representa en ambos casos una revisión al alza de 0.8 por ciento para 2018, y de 0.5 por ciento para 2019, respecto de las cifras contenidas en el reporte de octubre pasado.

El FMI indicó empero que el crecimiento en el mediano plazo en el gigante del sur será moderado, colocándose en una tasa promedio de 2.2 por ciento.

En Argentina se espera que el crecimiento sea moderado tras el 2.9 por ciento registrado en 2017, para colocarse este año en 2.0 por ciento, una revisión a la baja de 0.5 por ciento respecto de octubre, y de 2.3 por ciento en 2019.

El fondo explicó que la revisión se debió al efecto de la sequía en la producción agrícola, así como al ajuste fiscal y monetario necesario mejorar la sostenibilidad de las finanzas públicas y reducir la alta inflación.

Anticipó que una vez disipados estos efectos, el crecimiento se recuperará gradualmente para colocarse en niveles de 3.3 por ciento en el mediano plazo.

Para Venezuela, el fondo proyecta una caída del PIB de 15 por ciento este año, que se desacelerará en 2019, cuando será de -6.0 por ciento, en medio del colapso por la sostenida caída en la producción y las exportaciones de petróleo.

Las proyecciones para ambos años representan significativas revisiones a la baja con respecto de lo que anticipó en su reporte de octubre pasado, cuando estimó una caída de 9.0 por ciento para este año, y de -4.0 por ciento para el próximo.

Perú registrará uno de los mayores crecimientos de la región, con un 3.7 por ciento este año, con un repunte de 4.0 por ciento para 2019, aunque quedará superado por el 4.5 por ciento en Paraguay para 2018 y 4.1 por ciento en 2019.

Chile, mientras tanto, crecerá a una tasa de 3.4 por ciento este año, y registrará una ligera desaceleración para 2019, cuando el FMI anticipa una de 3.3 por ciento, en tanto que para Colombia, la expectativa es de una expansión de 2.7 por ciento en 2018 y de 3.3 por ciento para el próximo año.

La actividad en Centroamérica continuará favorable este año, con un crecimiento de 3.9 por ciento este año, y de 4.0 por ciento para 2019, en tanto que para el Caribe los números proyectados serán de 3.8 y 3.7 por ciento, de forma respectiva.