Los académicos y estudiantes universitarios que pretenden resolver problemas de los ciudadanos, tienen que olvidar el método científico y optar por escuchar a los mismos integrantes de la comunidad, afirmó el pedagogo brasileño Ulisses Araujo.

El catedrático de la Escuela de Artes, Ciencias y Humanidades de la Universidad de Sao Paulo, Brasil, definió su propuesta de nuevas arquitecturas pedagógicas, que es reinventar la educación, la escuela y la universidad, a partir de tres dimensiones complementarias: los contenidos de la educación, los métodos y la forma de relación entre profesores y alumnos.

La manera de reinventar la educación, consideró, es a través de “metodologías activas de aprendizaje”, las cuales derivan en aprendizaje basado en problemas, el aprendizaje basado en proyectos (el design thinking), el aprendizaje-servicio y la cultura “maker”.

El experto brasileño impartió el curso "El design thinking y la cultura maker como herramientas para el trabajo en aprendizaje-servicio", en la Universidad Iberoamericana (UIA), a invitación del Departamento de Educación.

En entrevista, señaló que el verdadero aprendizaje es a través del servicio a una comunidad específica. “Ese aprendizaje-servicio se articula en los profesores y los alumnos por medio del design thinking, a través del cual aprenden a escuchar los deseos y necesidades de la comunidad, y a partir de esa escucha crean soluciones innovadoras”, detalló.

A partir de ese vínculo, con la cultura maker, académicos y alumnos universitarios construyen soluciones innovadoras para los problemas que le interesan a la comunidad y no desde el punto de vista de la universidad, profesores o alumnos. Si ellos, agregó, determinan cuál es el problema de la comunidad, muchas veces van a proponer una solución que no es la que la comunidad quiere.

Ulises Araujo mencionó que si escuchando a la comunidad se elige el problema que se quiera resolver, seguramente se encontrará una solución que sea coherente con lo que las personas necesitan. “Ese es el cambio del que estamos hablando”, enfatizó.

El también director Científico del Núcleo de Investigaciones en Nuevas Arquitecturas Pedagógicas de la Universidad de Sao Paulo, destacó en ese sentido la importancia no sólo de los métodos científicos, si no del conocimiento de la gente.

“El primer paso es ir a la comunidad y crear un ambiente de empatía, o sea, las personas de la universidad no van para hacer diagnósticos o hacer encuestas; sino que van a hablar, a platicar con las personas de la comunidad. Oyen, hablan y observan la situación; y claro, con esto, cuando se trabaja la solución, muchas veces es la comunidad la que tiene la solución”, comentó.

Reconoció sin embargo que es difícil cambiar de paradigma, porque “estamos aculturados con el método científico tradicional de recoger datos académicos y realizar encuestas con preguntas cerradas.

El taller que impartió el pedagogo brasileño en la UIA, incluyó prácticas que llevaron a los participantes a comprender cómo las nuevas arquitecturas pedagógicas pueden ser importantes para el trabajo en aprendizaje-servicio, promocionando el protagonismo y la autonomía de las personas y/o comunidades en que se desarrollan las actividades de servicio.