En el marco de la presentación de su libro “Sin literatura no hay Derecho”, la noche de este lunes en El Colegio Nacional, el Doctor Gerardo Laveaga Rendón, Director del Instituto Nacional de Ciencias Penales (Inacipe) aseguró a Notimex que la literatura ha sido detonador de cambios sustanciales en las sociedades del mundo.

Cuando la gente habla de Derecho piensa que todo es dado por supuesto, y cree que todo lo que es Derecho, ya está dado. “Por ejemplo, preguntar ¿las mujeres deben votar? O ¿la gente de color puede ser educada junto con la de piel blanca? son preguntas que hoy en día resultan inútiles, sin embargo, no toda la vida fueron vistas de ese modo”, advirtió.

Añadió que en contraparte, si una persona pregunta a un padre desesperado porque a su hijo le urge un trasplante, que si le compra su riñón por 500 mil pesos, o alguna persona pregunta si le puede dar a su madre, que sufre tremendos dolores, una sustancia para terminar con su existencia, son temas que quizá tendrán respuestas dentro de 50 años.

Mencionó que diversas situaciones, acontecimientos, disposiciones, usos y costumbres, han cambiado a través del paso del tiempo, y definitivamente, el detonador del cambio se llama literatura porque es una de las Bellas Artes que cambia y motiva al Derecho; “Todo lo que hoy tenemos por resuelto, tuvo una evolución, porque nunca fue como es hoy”.

El entrevistado informó más adelante que el libro dividido en 32 interesantes capítulos, cada uno escrito por autores distintos entre jueces, escritores, magistrados, novelistas, periodistas y otros expertos en diversas ramas del saber, hacen ver al lector cómo han ido cambiando ciertas figuras legales a raíz de la presencia literaria y con el paso del tiempo.

Antes de subir al podio junto con la escritora Mónica Lavín y José Ramón Cossío Díaz, de El Colegio Nacional, para presentar el libro “Sin literatura no hay derecho”, coedición de El Colegio Nacional y Tirant lo Blanch, subrayó que todos los interesados en la gran evolución del Derecho y en la evolución de la Literatura, deberán leerlo cuanto antes.

Pidió no perder de vista que la literatura es más que una novela rosa que se lee para pasar un rato de esparcimiento. “La literatura es mucho más peligrosa y subversiva de lo que se cree, porque cambia y transforma la mentalidad de las personas, y provoca un cambio cultural como detonador inevitable de los cambios que marcan a las sociedades”, acotó.

En el libro expone: “Trazar rumbos, señalar horizontes, siempre exige un relato: ¿Qué se pretende con un cuerpo de normas? ¿Orden? ¿Bien común? ¿Felicidad? ¿Para qué? ¿Para alcanzar una sociedad ideal? ¿Y cómo debe ser esa sociedad? ¿Debe gobernarla un sabio? ¿Debe estar regida por un grupo de clérigos iluminados? ¿Quién maquila las leyes puede aplicarlas?

“Todo esto implica utopías. Para ir tras ellas, para obedecer las disposiciones jurídicas que pretenden ayudarnos a alcanzarlas, hace falta un cuento. ¿Ideales? decimos de modo solemne. Las personas van a la guerra en nombre de un dios o de una nación (¿ficciones ambas?) y ponen bombas en aras de otras ficciones a las que denominan igualdad o libertad”.

Por su parte, la docta Iliana R. Santibáñez, en presentación del sello editorial, mencionó en su momento que la principal motivación para leer comienza en la libertad de elección. “Hay que ir a la librería y elegir. Lo importante es adentrarse en el mundo de la literatura libremente”, y en ese sentido recomendó ampliamente “Sin Literatura no hay Derecho”.

Mientras tanto, Mónica Lavín puso énfasis al señalar que “no hay derecho a que no exista la literatura. Leo para tener más vidas que un gato. La lectura nos da experiencias de vida que no podemos tener sin leer; y Laveaga rubricó: “La literatura y el derecho están indefectiblemente ligados. La libertad es valiosa cuando hay un grupo de gente con la misma idea”.