El Museo de Arte Moderno (MAM) inauguró esta noche la exposición “Cuentos Mágicos”, con la que concluyen las celebraciones por el centenario del nacimiento de la pintora surrealista Leonora Carrington (1917-2011), al ofrecer una visión renovada de la vida y obra de la artista que nutre su obra a través de los sueños.

Presentada en ese espacio museístico, reúne unas 200 obras pertenecientes a 64 colecciones diferentes, 54 particulares y 10 institucionales, de las que 166 fueron producidas en México, 42 en Estados Unidos y 19 en Gran Bretaña.

Gabriel Weisz Carrington, hijo de la pintora, comentó que la vida y obra de su madre es un ejemplo notable del diálogo cultural y la cooperación entre México y el Reino Unido, al cumplirse el centenario de su nacimiento y 75 del establecimiento del British Council en el país.

La muestra, a decir de Tere Arcq y Stefan van Raay, sus curadores, expone a una mujer que no permanecía encerrada en una torre de marfil rodeada de imágenes de brujas y hadas, sino que estaba comprometida con su época.

Una artista de su tiempo, convencida de ser feminista y ecologista en un tiempo en el que la palabra no estaba de moda, una creadora que interpretaba al mundo a su manera y a la figura humana como un juego de espejos con los animales, que establecía vínculos, no sólo con la naturaleza, sino con el más allá, con un entendimiento diferente, simplemente mágico.

Señalaron que en esa exhibición se observan piezas inéditas como un juego de tarot que la artista pintó en año desconocido, así como una serie de máscaras que diseñó con un grupo de mujeres, escenografía y vestuario para un proyecto de teatro de los años 70 que nunca se llevó a cabo por una cuestión de fondos.

La exhibición se divide en ocho núcleos, así como en un gabinete de fotografías que revelan a una pintora vista desde otras perspectivas. A lo largo de las salas se presentan, por un lado, sus inicios como pintora, su vida en Francia y Nueva York, su relación con los animales y su acercamiento a las religiones.

En otro apartado figura el impacto en su obra, las circunstancias y el contacto que tuvo con México, además de la importante comisión que le hace el Museo Nacional de Antropología: el mural sobre los mayas, en el que descubre las similitudes entre la mitología prehispánica y al celta.

Un biombo pintado con figuras míticas, carteles para grupos feministas de Nueva York, una pintura de protesta que realizó después de los acontecimientos del 2 de octubre de 1968 y las cartas inéditas que le escribió a Renato Leduc, con quien se casó en 1942 y viajó a México, son otras de las obras inéditas que se presentan.

También se exhibe un video de coleccionistas y personalidades cercanas a Carrington como Pedro Frideberg, Alan Glass, Mariana Pérez Amor y Alejandra Iturbide, quienes dan testimonio de la relación que mantenían con la pintora.

Para profundizar en la exposición se presentará lo que se considera como la revisión más completa sobre la vida y obra de Leonora Carrington: un catálogo realizado por el Museo del Palacio de Bellas Artes con la colaboración de los curadores de la muestra.

El catálogo, patrocinado por la Fundación Mary Street Jenkins, incluye textos que restituyen la perspectiva sincrónica de la exposición, relatos íntimos que dan testimonio de la experiencia y liga que tuvieron voces como las de Gabriel Weisz, Remedios Varo, André Breton, Max Ernst, María Félix, Norah Horna, Alejandro Jodorowsky y Elena Poniatowska, entre otros, con la de la artista.