La economía de Brasil, que salió en 2017 de la recesión y se esperaba que este año lograra un crecimiento del tres por ciento, sigue sin despegar en el primer trimestre de este año, y con datos tímidos que hicieron prever a la baja los pronósticos.

Datos preliminares del Banco Central sobre la actividad económica indicaron que, tras un mes de enero de caída del 0.35 por ciento del Producto Interior Bruto (PIB), en febrero la economía apenas creció 0.09 por ciento, inferior a lo esperado por analistas y por el gobierno, que prometía un crecimiento de tres por ciento.

La industria se anotó un crecimiento de apenas 0.2 por ciento, por una caída pareja del consumo de las familias, según datos publicados este lunes.

Economistas y expertos financieros también indicaron este lunes que el PIB podría crecer menos de lo esperado, después de que se recortaran por tercera semana consecutiva las previsiones para 2018.

Así, el PIB crecería 2.76 por ciento este año y tres por ciento en 2019, según analistas consultados en la revista Focus, publicada este lunes por el Banco Central de Brasil.

El PIB Brasil creció en 2017 un 1 por ciento y, aunque se situó por debajo de las previsiones, la mayor economía latinoamericana abandonó la dura recesión que azotaba al país desde 2014.

Con todo, el desempleo se sitúa cerca del 12 por ciento, mientras la informalidad y la desigualdad crecen en el país, según datos recientes.