Una comisión parlamentaria compuesta por 15 senadores brasileños visitará mañana al expresidente Luiz Inacio Lula da Silva en la sede policial donde está encarcelado desde hace diez días, para analizar si sus derechos humanos fueron violados.

Los 15 senadores, la mayoría del Partido de los Trabajadores (PT), fundado por Lula da Silva, tiene el objetivo de “realizar diligencias” en la celda donde el expresidente se encuentra recluido desde el 7 de abril, cuando se entregó a las fuerzas de seguridad.

La visita parlamentaria fue autorizada por la juez Carolina Moura Lebbos, sustituta del juez Sergio Moro, quien condenó al exsindicalista a 12 años y un mes de cárcel por lavado de dinero y corrupción.

La jueza, que la semana pasada vetó una visita de diez gobernadores brasileños a Lula da Silva, dijo ahora que permite la visita, aunque “no haya llegado al conocimiento del Juzgado cualquier información de violación de derechos”.

Pocas informaciones y ninguna imagen de Lula han sido publicadas desde que entró en la sede de la policía federal en Curitiba, en el sur del país y bastión de la Operación Lava Jato, que sacudió buena parte de América Latina por la corrupción político-empresarial.

Los abogados del expresidente indicaron que se encuentra bien, y que su familia lo visitó por primera vez la semana pasada.

Presidente de Brasil por dos mandatos (2003-2010), Lula fue condenado en segunda instancia a 12 años y un mes por presuntamente beneficiarse de un departamento de tres plantas en la localidad costera de Guarujá, en el litoral de Sao Paulo, a cambio de favores políticos a la constructora OAS.

Tiene más de media docena de causas aún abiertas sin juzgar, aunque él niega cualquier acto ilícito, y cita la celeridad de su proceso –apenas 11 meses desde que declaró ante el juez Moro y su condena en segunda instancia- como una muestra de ello, pues en Brasil es común que los procesos judiciales demoren por años, lustros o décadas.

Candidato del Partido de los Trabajadores a las elecciones presidenciales de octubre, comicios en los que lidera las encuestas con cerca del 31 por ciento de la intención de voto, no está claro cuál será el impacto de su encarcelamiento en la estrategia electoral de su formación.