Con el objetivo que la población fronteriza prevenga y tome conciencia que la diabetes, hipertensión, obesidad y sedentarismo pueden ocasionar un infarto vascular cerebral, Servicios de Salud fomenta la actividad física.

La jurisdicción de Salud en la Zona Costa informó en un comunicado, que el síndrome metabólico es el primer factor de riesgo para este padecimiento, que además de realizar actividad física también se debe de dejar el tabaco y alcohol.

Indicó que el infarto vascular cerebral es la causa más común de incapacidad en adultos, y que esta patología se puede presentar a cualquier edad, pero que es más común en personas de más de 45 años.

Agregó que el infarto vascular cerebral afecta principalmente a mujeres, que los síntomas son dolor de cabeza intenso y agudo, adormecimiento de la mitad del cuerpo, pérdida de la sensibilidad en extremidades o de la mitad de la cara, dificultad para expresarse y lenguaje ininteligible.

Precisó que la presión arterial alta, problemas cardíacos, padecer diabetes mellitus, no llevar un control adecuado, fumar, obesidad y sedentarismo, entre otras enfermedades dentro del síndrome metabólico, pueden ser factores de riesgo de este padecimiento.

Manifestó que los signos de alarma pueden durar sólo unos minutos antes de sufrir un infarto vascular cerebral, por lo que es importante la atención inmediata, lo que puede salvar la vida de la persona y aumentar posibilidades de recuperación.

Mencionó que una persona con este padecimiento puede tener parálisis, problemas de razonamiento, habla, visión o coordinación motora, por lo que se sugiere atención inmediata ante cualquier síntoma, que cuando más dura la interrupción del flujo sanguíneo hacia el cerebro es mayor el daño.

Informó que lo más efectivo para evitar padecer esta enfermedad es realizar 30 minutos de ejercicio al día, comer frutas, verduras, pescado y limitado consumo de carnes rojas, de dos a tres veces por semana, y sobre todo evitar el tabaquismo.

Precisó que los signos de alarma pueden durar sólo uno minutos antes de sufrir un infarto cerebral, por lo que es importante la atención inmediata, lo que puede salvar la vida de la persona y aumentar las posibilidades de una recuperación exitosa.