Desde que se dedica al canto la chilena Caro Molina se esmera en hacer ejercicios y consumir bebidas como té de manzanilla, pues cuidar la voz es parte de la disciplina de un profesional de esa actividad.

En entrevista con Notimex con motivo de El Día Internacional de la Voz, instituido en 1999 por una organización médica, la cantautora destacó que a través de la voz "descubrí la magnitud que tiene ese sonido en la vida de los seres humanos y con el que se pueden comunicar”.

Comentó que fue víctima de bullying durante su infancia cuando iba a la escuela; “sin embargo gracias a mi gran voz poco a poco me gané el respeto de los demás, porque descubrieron que podía cantar”.

Recordó que fueron tiempos difíciles, pero los superó, y ya con más años decidió dedicarse al canto como modo de vida y tomando en cuenta que debía cuidarla llevó a cabo diversos ejercicios, además de otras cosas.

“Desde entonces cuido, procuro y ejercito mi voz. Antes de subir a cantar trato de ingerir un poco de dulce de leche, para lubricar mis cuerdas vocales, tomo mucho te de manzanilla tibio.

"Esto por recomendación del cantante mexicano Pedro Fernández a quien conocí en Chile en un festival, nada de alcohol ni de bebidas de jugo con semillas, porque se pueden pegar en la garganta".

Abundó que después de cantar se abriga para ir bajando gradualmente la temperatura del cuerpo y trata de no hablar para relajar las cuerdas y los músculos de la garganta.

"Todos los seres humanos y en especial los cantantes deberíamos apreciar y valorar la voz y sobre todo cuidar la garganta, de donde sale el sonido para comunicarnos", externó.

El Día Internacional de la Voz fue propuesto desde 1999 por la Federación Internacional de Otorrinolaringología con el fin de difundir la necesidad del cuidado de la voz como medio de comunicación o instrumento de trabajo.