La Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) clausuró de manera total temporal la construcción de un edificio condominal para 160 departamentos en Nuevo Vallarta, en Bahía de Banderas, Nayarit.

La medida aplicada al desarrollo Maestro Flamingos, en el Fraccionamiento Nuevo Vallarta, se debe a que carecía de la autorización en materia de impacto ambiental que emite la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat).

En un comunicado, la dependencia recordó que la autorización en la materia es resultado del procedimiento de evaluación a la manifestación de impacto ambiental ingresada por el promovente ante la Semarnat.

De ahí que la autorización es de suma relevancia, pues establece los términos y condicionantes que deberá cumplir el promovente para prever y mitigar los posibles daños al ambiente ocasionados por los procesos constructivos y de operación en un ecosistema costero.

Detalló que durante la diligencia de inspección se constató que en una superficie aproximada de dos mil 248 metros cuadrados se llevaba a cabo la construcción de un edificio de condominios que hasta ese momento contaba con cinco niveles y mil 800 metros cuadrados de obra civil.

De acuerdo con lo manifestado por el inspeccionado, esta obra estaba proyectada para contar con 10 niveles de estructura y albergar un total de 160 departamentos con área de estacionamiento.

Además, se detectó una caseta edificada en 70 metros cuadrados, a base de block y plástico, la cual funciona como cuarto de filtrado de bombas y bodega, así como dos estructuras utilizadas como oficina y bodega, en un área de 20 metros cuadrados, construidas con madera y teja de aluminio en el techo.

El edificio es construido por una persona moral distinta a los desarrolladores y administradores del Conjunto Maestro Flamingos.

La Profepa precisó que al ser obras desarrolladas dentro de ecosistema costero, los inspectores federales requirieron al visitado la autorización en materia de impacto ambiental que emite la Semarnat, sin embargo, no contaba con dicho documento.

Ante la falta de la autorización y para evitar que se continúe generando daño a los recursos naturales, la Profepa ordenó como medida de seguridad la clausura total temporal de las obras y actividades inspeccionadas.

Se colocaron los sellos con la leyenda “Clausurado” respectivos y la medida de seguridad se mantendrá hasta que el responsable de la obra acredite el cabal cumplimiento de la legislación federal en materia de impacto ambiental.

La Profepa recordó que dichos procedimientos se encuentran fundamentados en los preceptos de la legislación mexicana, donde el daño y el deterioro ambientales generan responsabilidad para quienes los provocan.

Además de la sanción administrativa, la Profepa podría ordenar la reparación del daño contribuyendo a revertir los procesos de deterioro del medio natural, así como procurar la justicia ambiental a través del estricto cumplimiento de la ley.