El sector de la seguridad privada en México registra aún “altos niveles de informalidad” con grandes porciones de quienes lo integran sin aparecer en ninguna base de datos oficial, de acuerdo con un informe elaborado por una universidad estadunidense.

El reporte “Regulando el Sector de la Seguridad Privada en México” fue elaborado por el Centro Robert Strauss de Seguridad Internacional y Derecho de la Universidad de Texas en Austin y la Unidad de Planeación, Prospectiva y Seguridad Privada de la Comisión Nacional de Seguridad (CNS) de México.

El documento, presentado esta semana, destacó que la falta de datos confiables sobre las compañías y el personal de seguridad privada sigue siendo uno de los desafíos más importantes para su regulación.

“Esta falta de coherencia significa que no hay una única base de datos disponible para acceder a la información actualizada de cada firma de seguridad privada registrada en todo México”, señaló.

La falta de datos de las empresas de seguridad privada dificulta incluso determinar el número de compañías existentes.

Cifras de la Dirección General de Seguridad Privada (DGSP) de la Comisión Nacional de Seguridad, muestran que, a octubre de 2017, se tenían registradas cuatro mil 587 compañías de seguridad privada a nivel estatal en todo el país.

En tanto, el Directorio Estadístico Nacional de Unidades Económicas del INEGI, registraba un total de cinco mil 193 compañías a noviembre de 2017.

Sin embargo, aún los datos de las compañías registradas no son exactos, señaló el informe.

“Las cifras exageran el número de empresas de seguridad privada que operan en el país, ya que varias sucursales de una sola compañía se cuentan como empresas separadas. Al eliminar sucursales, el número de empresas individuales que figuran en el conjunto de datos es más cercano a tres mil”, precisó.

El informe advirtió que la estimación del número de compañías privadas de seguridad no registradas constituye una porción significativa del sector, con valoraciones de informalidad que varían del 40 al 75 por ciento de todos los proveedores.

Según el Consejo Nacional de Seguridad Privada, que representa a empresas del sector, se tenían un total de seis mil 500 empresas dedicadas a la seguridad privada en México en 2017, mientras otra agrupación, la Asociación Mexicana de Compañías de Seguridad Privada, estimaba su número entre ocho mil y diez mil.

Dependiendo de la fuente, el número de personas empleadas por el sector de la seguridad privada en México en 2017 variaba de 468 mil a las 500 mil, compuesto en un 84 por ciento por hombres y un 16 por ciento por mujeres.

El informe recalcó la estimación de que en México “hay más empleados de seguridad privada que agentes de policía”, una tendencia que se da también en otros países de Latinoamérica.

“Esta división público-privada plantea interrogantes para el monopolio federal y estatal sobre el uso de la fuerza y arroja luz sobre los tipos de regulaciones y auditoría necesaria para monitorear efectivamente las empresas que contribuyen a la seguridad pública”, apuntó el reporte.

El informe anotó que la mayor concentración de empresas de seguridad privada por cada 100 mil habitantes se daba en las áreas del norte y centro del país y dentro de la península de Yucatán.

Los estados con las tasas más altas de empresas privadas de seguridad registradas en relación con la población son Colima, Quintana Roo y Baja California Sur, mientras que Tamaulipas y Veracruz reportaron las tasas más bajas.

Cuando se usan números absolutos, la mayoría de las compañías de seguridad privada se encuentran en la Ciudad de México, Nuevo León y el Estado de México.

El reporte emitió una serie de recomendaciones para subsanar la falta de datos confiables sobre estas empresas y su personal, incluyendo formas para identificar las compañías y la entrega obligada de datos de registro cada mes a las autoridades federales con información específica sobre su actividad y plantilla.