El cineasta italiano Vittorio Taviani, quien formó una mancuerna creativa con su hermano Paolo, murió hoy en Roma a los 88 años de edad luego de una larga enfermedad, informó su familia.

Apenas en octubre pasado, los hermanos Taviani, autores de más de 20 películas que ya han entrado a formar parte de la historia del cine italiano y europeo, presentaron su última cinta “Una cuestión privada” en el festival de cine de Roma.

En esa película, basada en la novela homónima de Beppe Fenoglio, retomaron el tema de la lucha antifascista en su país, recurrente en su cinematografia y en su propia biografìa, pues fueron hijos de un partisano al que las escuadras fascistas incendiaron la casa en los años de la Segunda Guerra Mundial.

Vittorio, dos años mayor que Paolo -quien aún vive-, nació en San Miniato, en la provincia toscana de Pisa, el 20 de septiembre de 1929.

Los hermanos Taviani comenzaron a hacer cine en la década de 1950, fuertemente influenciados por Roberto Rossellini, maestro del Neorrealismo italiano.

Su primera obra fue “San Miniato. Luglio 44” (San Miniato. Julio del 44), un cortometraje sobre el periodo de la guerra.

Sin embargo, su debut propiamente dicho en la gran pantalla llegó con la cinta “Un uomo da bruciare” (Un hombre al cual quemar), interpretado por Gian Maria Volonté e inspirado en la vida de Salvatore Carnevale, un campesino y sindicalista asesinado por la mafia.

Otras películas que marcaron su estilo fueron “Subversivos” (1967) y “Bajo el signo del escorpión” (1969), aunque el reconocimiento internacional llegó con “San Michele aveva un gallo” (San Miguel tenía un gallo), con el que ganaron el premio Interfilm en Berlín.

Siguieron después “Allosanfán” (1974), con Marcello Mastroianni, y “Padre padrone”(1977), con el que conquistaron la Palma de Oro y el Premio de la Crítica en el Festival de Cannes.

Otra cinta aclamada internacionalmente fue “La noche de San Lorenzo” (1982), basada en la historia de un grupo de campesinos de la región de Toscana que escapan de los nazis en un intento de llegar a una zona controlada por los aliados y que les valió el Gran Premio del Jurado en Cannes.

En 1986 los Taviani recibieron el León de Oro a la carrera en el Festival de Cine de Venecia y en los años sucesivos su proceso creativo continuó con cintas como “Good Morning, Babilonia” (1988), “Il sole anche di notte” (1990) o “Fiorile” (1993), “Le affinitá elettive” (1996), basada en una novela de Goethe.

También incursionaron en la televisión, con las miniseries “Tu ridi” (1998), “Resurrezione” (2001) o “La masseria delle allodole” (2007), basada en la novela de Antonia Arslan sobre el genocidio armenio en Turquía.

En 2012 los hermanos recibieron el Oso de Oro en el Festival de Berlín por “Cesare deve morire”, una cinta que documentó la puesta en escena de la obra teatral “Julio César”, de William Shakespeare, por un grupo de detenidos en la cárcel de máxima seguridad de Rebibbia (Roma).

Asimismo, en 2017 los Taviani presentaron “Maravilloso Boccaccio”, una película inspirada en el Decamerón del autor italiano Giovanni Boccaccio y ambientada en la Florencia de 1348.

Al anunciar el deceso de Vittorio, su hija Giovanna dijo que por deseo de la familia no habrá capilla ardiente, ni funeral público y que sus restos serán cremados en forma estrictamente privada.