Para recordar el natalicio del escritor y periodista sinaloense Javier Valdez (14 abril 1967) y como acto previo a la conmemoración del primer año de su muerte (15 de mayo 2017), se llevó a cabo la lectura en voz alta de “La Malayerba a diez voces”, durante la tarde del sábado en la Casa Refugio Citlaltépetl de la Ciudad de México.

Patrick Timmons, promotor de esta actividad, explicó que “La Malayerba”, columna de Valdez, se publicó cada lunes durante varios años en el periódico semanal “Ríodoce”, del cual fue fundador. Cada entrega fue una crónica breve, en algunos casos de menos de 500 palabras, sobre la situación social y la vida cotidiana en esa zona del país, dijo Timmons.

Consecuentemente, abundó, “en el día de su natalicio, hay que celebrar qué nos dio Javier Valdez, recordando que ‘La Malayerba’ nunca muere”, subrayó Timmons, quien convocó a amigos y colegas para unirse al acto, como Yunuhen Rangel, Marta Durán de Huerta, Mónica García Trujillo, Daniela Pastrana, Griselda Triana, María Verza y Rodolfo Naró.

Igualmente, Alejandro Almazán, Froylán Enciso, Jan-Albert Hootsen, y Juan Veledíaz, para que en voz alta leyeran fragmentos del legado dejado por el recordado trabajador de la tecla. El mismo Patrick Timmons tomó parte activa en la jornada de lectura, misma que en ciertos momentos llegó a tocar fibras sensibles de los participantes y los invitados.

El 15 de mayo de 2017, Javier Valdez murió en Culiacán y desde entonces, quienes lo conocieron han intentado unir esfuerzos para apoyar a la Valdez Triana, y revalorar su legado literario y periodístico, como “Malayerba”, crónica fragmentaria de la vida diaria en el norte del país, y una suerte de experiencia personal de ver de cerca el día a día ahí.

Javier Valdez fue fundador de “Ríodoce” y corresponsal del periódico La Jornada y el 15 de mayo de 2017 perdió la vida al terminar su labor de abandonar las oficinas de esa publicación semanal. Su muerte causó conmoción no sólo en el medio periodístico, sino en toda la población sinaloense, pues él fue un periodista y escritor popular en la región.

La lectura inició a las 18:00 horas con el objetivo de rendir un doble tributo al periodista, es decir, al tiempo que se celebró su nacimiento, se conmemoró su muerte, al tiempo que se recordó que a lo largo de su trayectoria profesional escribió los libros “Huérfanos del narco”, “Con una granada en la boca”, “Los morros del narco, y “Levantones y Narcoperiodismo”.