El director general de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), José Graziano da Silva, instó hoy a los gobiernos de Asia y el Pacífico a centrarse en alcanzar la meta de Hambre Cero, ya que en algunas áreas de esa región ha aumentado el número de personas sometidas a este flagelo.

“Los países deben intensificar sus esfuerzos para volver a retomar la senda correcta en la lucha contra el hambre”, aseguró Graziano da Silva en la apertura de la Conferencia Regional de la FAO para Asia y el Pacífico que se celebra en Fiji.

Si bien reconoció que la región logró un “notable progreso” en reducir la subalimentación en las últimas dos décadas, explicó que este avance se ha ralentizado y el número de personas que padece hambre ha aumentado en algunas áreas, en especial en el sureste asiático.

Recordó que de los 815 millones de personas que padecían hambre en 2016, 490 millones -60 por ciento- viven en la región de Asia y el Pacífico.

Sin embargo, el director general de la FAO hizo hincapié en que el Objetivo de Desarrollo Sostenible (ODS2) de alcanzar el Hambre Cero para 2030 sigue siendo posible.

“Para eso es crucial crear resiliencia en las comunidades rurales, en particular entre los agricultores familiares, donde se concentran todavía la pobreza y el hambre”, dijo.

Subrayó que alcanzar el ODS2 no solo consiste en erradicar el hambre, sino también en acabar con todas las formas de malnutrición, y ello requiere ayudar a los agricultores familiares, pescadores y pastores pobres a adaptar sus sistemas y prácticas de producción.

El responsable de la FAO hizo estas declaraciones al intervenir en la Mesa Redonda Ministerial sobre Hambre Cero, organizada en el marco la conferencia.

También, dijo, es esencial que los países aborden las muchas limitaciones económicas, sociales y técnicas que padecen los agricultores familiares.

Recordó que el rápido crecimiento económico (en la región) no se ha traducido en mayores ingresos para las comunidades rurales. Para hacer frente a esta situación, afirmó que son muy eficaces los sistemas de protección social, al igual que los programas de alimentación escolar, donde los productos se adquieren a agricultores familiares que están próximos.

Los pequeños Estados insulares en desarrollo (PEID) -y en especial las islas del Pacífico-, son los países más vulnerables al cambio climático, advirtió Graziano da Silva.

Solo en los últimos 10 días, Fiji ha sido azotada por los ciclones Josie y Keni, y esto es emblemático de cómo la adaptación de los PEID al cambio climático y la resiliencia ante los desastres es algo más que una condición clave para lograr el desarrollo sostenible: “es una cuestión de supervivencia”, señaló.

Igualmente resaltó que las islas del Pacífico se enfrentan a otro problema mundial: una epidemia de sobrepeso y obesidad.

“La situación en las islas del Pacífico es alarmante. Aquí se encuentran las tasas más altas de obesidad en el mundo”, dijo. Las cifras de la Organización Mundial de la Salud indican que, en algunos casos, hasta 90 por ciento de la población de las islas padece sobrepeso.

Tras recordar que el consumo excesivo de alimentos procesados con alto contenido de sal y azúcares está reconocido como el principal impulsor del sobrepeso y la obesidad, apuntó la necesidad de que los países promuevan dietas saludables.

En un mensaje en video dirigido a la conferencia, la princesa Maha Chakri Sirindhorn de Tailandia hizo hincapié en la necesidad de un enfoque integral para erradicar el hambre y la malnutrición en todas sus formas, a la vez que pidió una mayor diversificación agrícola.