La zona arqueológica de Tehuacalco fue el escenario para que familias guerrerenses vestidas de blanco dieran la bienvenida al equinoccio de primavera y recibieran los primeros rayos del sol para cargarse de energía.

En el patio central de la zona arqueológica se realizó un ritual prehispánico, donde el chaman pidió a la presidenta del DIF estatal, Mercedes Calvo, dar la autorización para empezar el rito y celebrar la llegada de la primavera.

Desde muy temprano, las familias provenientes de varios municipios del estado, llegaron a bordo de autobuses y vehículos particulares para ocupar un espacio y poder participar en el ritual para despedir el invierno y recibir la primavera.

Flores de colores, como rosas y cempasúchil, frutas y figuras que representan los elementos de la vida, así como el aroma del incienso de copal, fueron parte de los rituales para que miles de familias que asistieron a esta zona arqueológica, llena de misticismo, se cargaran de buena vibra.

Antes de recibir los primeros rayos del sol, los lugareños y turistas que acudieron a esta zona arqueológica, ubicada a 40 minutos de Chilpancingo, pudieron observar una exhibición del juego de pelota y también hubo un recorrido guiado por el lugar.

Durante las ofrendas, que se ofrecieron por parte de los encargados de escenificar los rituales, se pidió por la agricultura y se colocaron figuras como un jaguar, la diosa Tonantzin, que representa la vida, así como la flora y fauna y otras figuras.

En la bienvenida al equinoccio de primavera, se informó que las limpias con incienso de copal ayudan a armonizar el alma y desechar las malas vibras, así como recargar y equilibrar la energía.

En la ceremonia, al ritmo del tambor, la gente danzó, gritó, se abrazó y con la mano derecha arriba y la otra colocada en el corazón, recibió los primeros rayos del sol que anunciaron la entrada de la primavera.